Story | 26 Sep, 2022

Nuevas masculinidades: una estrategia para conservar la biodiversidad costera en Centroamérica

Esa es la apuesta de la UICN, quien, con el apoyo de USAID, implementa un proyecto de conservación en sitios de alta biodiversidad costera de Honduras, Guatemala y El Salvador, bajo un enfoque de inclusión social, que pretende fortalecer la gobernanza comunitaria de los recursos naturales, en contextos libres de violencia de género. 

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Photo: @Evelyn Vargas

San Salvador, El Salvador, 11 de septiembre, 2022 (UICN). “Incorporar el enfoque de género en los proyectos ambientales resulta clave para contribuir a la eliminación de la violencia contra la mujer”, así lo afirma la especialista en género del Equipo de Derechos Humanos en Conservación de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), Jackie Siles.

Conclusiones como esta se derivan del estudio “Vínculos entre la violencia de género y el medio ambiente: la violencia de la desigualdad”, realizado por la iniciativa “Avance de las dimensiones de género en el medio ambiente” (AGENT -por sus siglas en inglés-), de la UICN y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

De acuerdo con Siles, la violencia de género se emplea como una forma de control socioeconómico y aumenta en escenarios de presión sobre el medio ambiente. Este tipo de violencia se traduce en la existencia de dinámicas de poder de género desiguales en la tenencia, acceso, uso y distribución de los beneficios derivados de los recursos naturales, agrega.

Por lo que la conservación y el uso sostenible de la naturaleza también necesitan de sociedades más justas e incluyentes, basadas en la igualdad y la equidad de género, concluye.

La necesidad de integrar el enfoque de género en el diseño, implementación, monitoreo y evaluación, así como en los informes de proyectos de conservación y desarrollo sostenible, se materializó en el Proyecto Regional de Biodiversidad Costera, que se ejecuta por medio de un consorcio liderado por la UICN, en sitios de alta biodiversidad costera de El Salvador, Honduras y Guatemala, desde 2018, con el apoyo de USAID.

Desde entonces, Biodiversidad Costera trabaja por la conservación y el uso sostenible de ecosistemas marino-costeros en Centroamérica, mediante el desarrollo de iniciativas productivas de biocomercio que propician el arraigo y fortalecen la capacidad de auto-gestión local.

En el contexto de la gestión pesquera, especialistas como Siles, consideran fundamental la forma en que se considera a las mujeres, no solo como beneficiarias de los programas de empoderamiento, sino como agentes de cambio, que pueden aumentar tanto su participación como su prosperidad, contribuyendo al mismo tiempo al logro de resultados positivos en materia de pesca sostenible, a través de su desempeño como administradoras ambientales.

Bajo este enfoque, el Proyecto Regional de Biodiversidad Costera, a través de un acuerdo de cooperación con AGENT, se enfrentó al reto de incorporar estrategias y herramientas que aborden la violencia de género en todo el ciclo del proyecto, como un eje transversal de su intervención en el sector pesquero, caracterizado por desigualdades estructurales y normas sociales que pueden colocar a las mujeres en situaciones vulnerables.

Comunidades protagonistas

Las mujeres tienen una cuota de participación preponderante en el sector pesquero, representan casi la mitad de la fuerza laboral. Con presencia en toda la cadena de valor, las mujeres asumen roles en la captura, procesamiento, comercialización, distribución y liderazgo. Sin embargo, persisten desigualdades de género que impiden su participación plena en las oportunidades económicas y la toma de decisiones, lo que restringe el potencial del sector.

El Proyecto Regional de Biodiversidad Costera pudo verificar las afirmaciones anteriores, sistematizadas en “Un mar de oportunidades: avance de las dimensiones de género en la pesca”, realizado por AGENT, informe que presenta evidencia y recomendaciones para la integración de la perspectiva de género, con el fin de mejorar los resultados para la sostenibilidad de la pesca, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

A partir de un análisis participativo, realizado en campo, con el apoyo de AGENT, en el que participaron 178 personas, 140 mujeres y 38 hombres, de los tres sitios de implementación, se estableció la base para la formulación de la Estrategia de Género del proyecto.

El análisis de género permitió identificar las principales brechas: las mujeres tienen menos acceso a licencias de pesca, financiamiento, capacitación, tecnología, asistencia técnica y participación en la toma de decisiones, que los hombres.

Como parte de los resultados obtenidos, no solo se identificó el papel que desempeñan las mujeres en la recolección, procesamiento y comercialización del pescado, y como propietarias de embarcaciones pesqueras, sino también la presencia de violencia de género en algunas de las actividades de la cadena de valor.

Con la aplicación de la metodología del análisis participativo de género, se generó un espacio para crear conciencia en las comunidades sobre la importancia del vínculo entre el género y la pesca. Además, sirvió para realizar un mapeo de actores que facilitó la identificación de los grupos de mujeres, su relación con los recursos pesqueros, necesidades e intereses específicos.

También fortaleció capacidades de las organizaciones que conforman el consorcio implementador o son aliadas del proyecto: Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), Fundación Defensores de la Naturaleza (DFN), Agencia para el Desarrollo de la Mosquitia (MOPAWI), Asociación de Rescate y Conservación de Vida Silvestre (ARCAS) y Cuerpos de Conservación de Omoa (CCO).

Estrategia transformadora de género

“Con base en los análisis de género, construimos una estrategia de género integral y transformadora, para incorporar el género en la implementación y también en nuestros procesos de monitoreo, evaluación y aprendizaje”, detalla la coordinadora del Proyecto Regional de Biodiversidad Costera, Zulma de Mendoza.

La estrategia de género del proyecto se basa en fomentar el empoderamiento económico de las mujeres vinculado a actividades de biocomercio y gestión del paisaje; apoyar el liderazgo de las mujeres en la gobernanza de los recursos naturales; desarrollar alianzas con organizaciones locales y gubernamentales que trabajan en temas de género, como la violencia de género; desarrollar capacidades en el personal, comunidades e instituciones gubernamentales sobre la importancia de género y la gobernanza pesquera; y la institucionalización del enfoque de género, en la gestión y administración de proyectos, así como en las organizaciones ejecutoras.

Sobre estos ejes, se diseñó el plan de acción, orientado a integrar las necesidades e intereses de mujeres, hombres, jóvenes y pueblos indígenas, en las acciones de biocomercio, gobernanza y manejo sostenible del paisaje del proyecto, para reducir las brechas de género, mejorar los medios de vida y fortalecer la gobernanza de los recursos marino-costeros.

Mendoza explicó que de esta forma la iniciativa se alineó a las políticas de Equidad de género y empoderamiento de la mujer de la UICN y de Género e Inclusión Social de USAID.

Además, indicó que la evidencia muestra que las intervenciones de conservación con perspectiva de género conducen a mejores resultados de conservación e igualdad de género.

Fomento de nuevas masculinidades

En El Salvador, el proyecto impulsó el Proceso de Formación en Nuevas Masculinidades, que graduó a 30 hombres, de tres organizaciones locales dedicadas a la gobernanza de los recursos marino-costeros: Asociación Intercomunitaria para el Desarrollo y la Gestión Sustentable de la Microcuenca El Aguacate (ACMA), Asociación Comunitaria Marino Costero y Protectora de la Flora y Fauna de Metalío (ASPROFEMA), y Asociación Comunal Pro-Bosque.

Un total de 45 hombres, participantes del proyecto de los tres países, participaron en el proceso de validación del “Manual didáctico del facilitador sobre masculinidades no violentas en contextos de pesca sostenible en Centroamérica”.

La validación de este manual complementó la formación brindada a grupos de mujeres para “tejer la red para la prevención de la violencia de género en zonas marino-costeras”, impartida en los tres sitios de implementación del proyecto.

Actualmente, el manual es utilizado como instrumento de capacitación en los sitios de El Salvador, Guatemala y Honduras donde se implementa Biodiversidad Costera. El mismo fue validado mediante grupos focales en los sitios del proyecto, que incluye Guatemala.

En sus propias palabras

“Hoy respeto, sé lo que vale la mujer y lo que vale el hombre, que todos valemos iguales”. “Ahora valoro el trabajo de mi esposa y vivimos una vida, pues, excelente, tranquila. Esto ha mejorado muchísimo mi vida familiar”.

Juan Antonio Guardado Menjívar, participante del proceso de nuevas masculinidades, impulsado por Biodiversidad Costera. Conoce su Historia de Éxito.

“Se espera que los hombres puedan identificar que existe una problemática que les atañe y que ellos son parte del problema, pero que también son parte de las posibles soluciones para reducir la injusticia de género en la que vivimos actualmente”.

Adalberto Blanco Fuentes, facilitador del Proceso de Formación en Nuevas Masculinidades.

“El primer día del curso empecé a levantarme. Ese día me sentí tomado en cuenta, importante. “Aprendí que todos somos dignos”. “Siempre es bueno reflexionar cómo crecemos como personas y cómo podemos mejorar gracias a este tipo de proyectos.

César Rodas, joven certificado como Guía Turístico Comunitario, en el marco del Proyecto Regional de Biodiversidad Costera.   Conoce su Historia de Éxito.

Avances de género en cifras

En materia de empoderamiento económico de las mujeres, el proyecto registra 10 organizaciones con más del 30% de mujeres y 3 organizaciones de mujeres fortalecidas a través del Programa de Pequeñas Donaciones, para un total de 232 mujeres apoyadas.

El 40% de las presidencias de juntas directivas de organizaciones locales de gobernanza de los recursos marino-costeros está ocupado por mujeres.

Se contabilizan 5 organizaciones fortalecidas para implementar acciones sensibles al género y una organización de hombres trabajando para promover la igualdad de género en los sitios del proyecto.

Respecto al desarrollo de capacidades sobre la importancia del género y la gobernanza pesquera, 442 personas (48% mujeres) se capacitaron en legislación ambiental, planes de manejo, organización comunitaria y enfoque de género.

Además, 217 mujeres y 45 hombres se han capacitado en la integración del género en emprendimientos de biocomercio basados en el manejo de recursos pesqueros y costeros.

También se capacitaron 22 técnicos gubernamentales de agricultura y pesca sobre la importancia del género y la gobernanza pesquera.

Como acciones para la institucionalización del enfoque de género en la gestión y administración del proyecto, se diseñó la Estrategia de Género, se ejecuta su plan de acción, así como campañas de comunicación y sensibilización, género responsivas.

La experiencia de transversalización del enfoque de género del Proyecto Regional de Biodiversidad Costera ha sido abordada en diferentes espacios de diálogo regionales e internacionales, como en el ciclo de foros “Las mujeres y el mar: más allá de la pesca” y la sesión “Una formación práctica y acelerada para la conservación con perspectiva de género” en el Congreso Mundial de la UICN Marsella 2021.

Próximos pasos

Para el periodo 2022-2024, el Proyecto Regional de Biodiversidad Costera continuará sus esfuerzos de inclusión social enfocándose en:

  • Seguir apoyando a organizaciones de mujeres y grupos multiculturales, a través del Programa de Pequeñas Donaciones, para el desarrollo y fortalecimiento de actividades económicas de biocomercio en apicultura y turismo comunitario, comercialización y diversificación de productos.
  • Continuar con la sensibilización del personal del proyecto y técnicos de las organizaciones y gobiernos locales sobre los vínculos entre la violencia de género y el medio ambiente, cómo prevenirlos y responder a ellos.
  • Fortalecer el apoyo de los hombres como socios para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, a través de la construcción de nuevas masculinidades.
  • Promover la participación de los jóvenes en la gestión de la biodiversidad.
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Más información:

Evelyn Vargas

Especialista en comunicación

Proyecto Regional de Biodiversidad Costera

UICN

evelyn.vargas@iucn.org

 

Acerca de la UICN

La UICN es una Unión de Miembros compuesta por Estados soberanos, agencias gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil. Cuenta con la experiencia, los recursos y el alcance de sus más de 1500 organizaciones Miembro y los aportes de más de 18 000 expertos. La UICN es la autoridad mundial en cuanto al estado de la naturaleza y los recursos naturales, así como las medidas necesarias para protegerlos.