Cómo volar entre cables y no morir en el intento

España, Marruecos, Argelia y Túnez se han reunido en Tarifa para identificar las mejores estrategias para construir y corregir los distintos tipos de tendidos eléctricos con el fin de reducir la mortalidad de las rapaces en sus rutas migratorias a través del Mediterráneo

Atelier sur les rapaces

La formación en la práctica y el intercambio de conocimientos entre España y el Norte de África ha reunido estos días en Tarifa (España) a más de 30 expertos en conservación y avifauna para trabajar junto a técnicos de la administración pública y empresas eléctricas como Endesa, Red Eléctrica y la sociedad tunecina de electricidad y de gas (STEG). El objetivo del encuentro ha sido intercambiar experiencias en la identificación de mejoras y corrección de tendidos eléctricos peligrosos para la reducción de los riesgos de colisión y electrocución que enfrentan las rapaces migratorias en el Mediterráneo al cambiar estacionalmente de territorio.

Desde la identificación de puntos negros en tendidos eléctricos hasta la recogida y el seguimiento científico de datos y la identificación forense de indicios de causa de mortalidad de aves, los participantes han tenido la oportunidad de aprender de primera mano las recomendaciones de los especialistas andaluces basadas en su experiencia de las últimas décadas así como de otros expertos internacionales y contrastar información con sus afines en los demás países del Norte de África.

Entre las conclusiones alcanzadas se encuentra la necesidad de implicar al sector eléctrico en todos los países, con medidas suplementarias e incentivos por parte de las administraciones públicas, especialmente en la instalación de nuevas infraestructuras adaptadas a la interacción segura con las aves en zonas de gran impacto conocido sobre las mismas, así como en la aplicación de medidas compensatorias o disuasorias en aquellos tendidos ya existentes.

La cooperación transnacional es fundamental para poder conservar a la emblemática águila imperial, al alimoche o al quebrantahuesos. Estas especies forman parte del ecosistema de monte mediterráneo y se ven amenazadas por la creciente pérdida y degradación de su hábitat, el uso de venenos o los pesticidas. Uno de los factores que afectan a su alta mortalidad, y que debemos mitigar de forma urgente, es el impacto que tienen los tendidos eléctricos en la continuidad de estas preciadas especies, sobre todo en sus rutas por el Mediterráneo”, comenta Antonio Troya, Director del Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN.

“Existen dispositivos muy eficaces para dar visibilidad a los tendidos y estructuras asociadas y evitar que estas aves se electrocuten o choquen con ellos. Con la implicación y el respaldo de las empresas y los gobiernos podemos adecuar las infraestructuras existentes y establecer pautas para nuevas líneas que no provoquen la muerte de estas aves en peligro de extinción”, añade Miguel Ferrer, Presidente de la Fundación Migres y delegado del CSIC.

En los próximos meses las instituciones participantes detallarán la lista de actividades prioritarias utilizando la experiencia ya adquirida en varias zonas de Andalucía y otros lugares del mundo, para ayudar a la transferencia de conocimientos, coordinar un calendario de ejecución entre los tres sectores (conservación, administración y sector energético) y poder minimizar así el impacto que estas infraestructuras eléctricas llegan a causar por colisión o por electrocución en algunos países del Norte de África.

De tres días de duración, el taller de formación ha sido coorganizado por el Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía y la Fundación Migres, con el apoyo de la Fundación Mava, y se ha celebrado en el Centro Internacional de Migración de Aves (CIMA).

Más información sobre la iniciativa de protección de rapaces de UICN-Med:

https://www.iucn.org/node/27011

https://www.iucn.org/node/25803

https://www.iucn.org/node/18738

 

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