Nuevo mapa muestra cómo los pueblos indígenas de Centroamérica ocupan y resguardan gran cantidad de bosques, ríos y aguas costeras

Financiado por la Cooperación Danesa y National Geographic Society, el mapa ha permitido que grupos indígenas y gobiernos de la región se unan a la UICN para mapear ecosistemas impresionantes bajo el resguardo de los Pueblos Indígenas.

El mapa ha permitido que grupos indígenas y gobiernos de la región se unan a la UICN para mapear ecosistemas impresionantes bajo el resguardo de los Pueblos Indígenas.

Los pueblos indígenas ocupan vastas extensiones del territorio centroamericano, entre ellas más de la mitad de los bosques de la región y muchos de sus cursos de agua, lo que los convierte en guardianes de los ecosistemas más importantes de la región. Lo anterior se afirma con el nuevo mapa preparado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la red ambiental más grande y diversa del mundo. El mapa fue presentado hoy en un evento paralelo realizado en el marco del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, que se celebra en la sede de Naciones Unidas en Nueva York hasta el 20 de mayo.

El mapa es el más completo que se haya producido en Centroamérica, una región que alberga a 80 diferentes pueblos indígenas a lo largo de los siete países que la componen, los cuales ocupan casi el 40% de la superficie terrestre y marina del Istmo.

El área ocupada por los pueblos indígenas de la región, aproximadamente 282.000 kilómetros cuadrados, es más de cinco veces el tamaño de Costa Rica. Más de un tercio de las tierras ocupadas por pueblos indígenas cubre la tierra y las aguas que los gobiernos de la región han designado como protegidos.

“No se puede hablar de conservación sin hablar de pueblos indígenas y su rol como guardianes de las más delicadas tierras y aguas”, manifestó Grethel Aguilar, Directora Regional de la Oficina para México, América Central y el Caribe de UICN, basada en Costa Rica. “Este mapa muestra que donde viven los pueblos indígenas usted encontrará los recursos naturales mejor conservados. Ellos dependen de esos recursos naturales para sobrevivir, y el resto de la sociedad también depende de ese papel que cumplen como protectores de esos recursos, para el bienestar de todos nosotros”.

El mapa “Pueblos indígenas, Áreas protegidas y ecosistemas naturales de Centroamérica”, detalla información relacionada con cuerpos de agua y elementos topográficos que habían pasado desapercibidos en las encuestas geográficas anteriores. Los mapas anteriores se basaron en imágenes de satélite por sí solas, con las que no era posible penetrar las copas de los árboles o sondear los ecosistemas marinos. En contraste con estos mapas antiguos, el nuevo mapa incluye la ubicación de las comunidades indígenas de toda la región.

Esta nueva versión también es la más completa que se haya producido sobre los ecosistemas marinos de la región, debido a que muestra la riqueza que encierran los dos océanos: arrecifes de coral, sitios de anidación de tortugas y el hábitat del manatí.
El mapa 2015 muestra la extensión de áreas marinas que son manejadas por los pueblos indígenas. En más de 80,187 kilómetros cuadrados, cubren un área mayor que la masa de tierra que representa Panamá.

Con textos en español e inglés, que muestran los resultados del proceso de investigación, y con información gráfica que detalla los nombres, las poblaciones y las ubicaciones de los pueblos indígenas de toda la región, el mapa está diseñado para hacer un llamado y visibilizar los potenciales beneficios de la construcción de alianzas entre los conservacionistas, los gobiernos y los pueblos indígenas de Centroamérica.

Los objetivos propuestos son ambiciosos: fortalecer las bases para propiciar un enfoque basado en derechos para la conservación, que garantice no sólo el uso sostenible de la biodiversidad y de los recursos, sino también el respeto por los derechos de tenencia de los pueblos indígenas.

“Este mapa es un instrumento que permite a los pueblos indígenas avanzar en el reconocimiento, respeto y promoción de sus derechos”, destacó Ramiro Batzin, Director Ejecutivo de la Asociación Sotz’il de Guatemala y miembro del Consejo Indígena Centroamericano (CICA). “Va a permitir que las organizaciones indígenas cuenten con un instrumento que les permita incidir para tener un mayor rol en la conservación de los recursos naturales, que permita propiciar un diálogo con los estados y con las organizaciones conservacionistas”, agregó Batzin.

Un equipo técnico de la región altamente capacitado, compuesto por profesionales de diferentes disciplinas, participó en el proyecto que tuvo una duración de más de dos años. Entre ellos se encuentran investigadores indígenas, cartógrafos, científicos sociales, científicos y técnicos ambientales, quienes desempeñaron un papel sin precedente en el diseño y elaboración del mapa, haciendo historia en la elaboración de mapas modernos.

“Este es un mapa donde los pueblos indígenas fueron mapeados por indígenas, quienes los completaron con elementos de su interés. Literalmente se pusieron en el mapa”, destacó Mac Chapin, profesor adjunto de antropología en la Universidad de Colorado, Boulder. Chapin es la persona que ha estado detrás del esfuerzo inicial de mapeo, llevado a cabo hace 14 años bajo los auspicios de la National Geographic Society. En esta edición 2015, Chapin cumplió el rol de asesor técnico del equipo de profesionales de Centroamérica que produjo el nuevo mapa.

El proceso de construcción del mapa implico que el equipo técnico estableciera contacto con 3.500 indígenas, quienes participaron en más de 130 talleres realizados en todos los países de la región, un importante esfuerzo para actualizar la información relacionada con el uso del suelo, los bosques y los cursos de agua de los pueblos indígenas. Este proceso de mapeo empezó en 1992, y a lo largo de estos años se ha propiciado una toma de conciencia entre los pueblos indígenas de la región acerca de los derechos territoriales de los pueblos indígenas

“El mapa ha sido construido desde las comunidades, tiene su legitimidad porque han sido las comunidades las que han dicho aquí estamos nosotros, esto está pasando en nuestras comunidades”, manifestó Jesús Amadeo Martínez, Presidente del Consejo Indígena Centroamericano (CICA). “El valor principal es que pueblos indígenas, organizaciones y comunidades vamos a contar con un instrumento de apoyo para hacer frente a todos los procesos que se están impulsando en Centroamérica”, agregó Martínez.

La Directora Regional de UICN, Grethel Aguilar, sugirió que el mapa debe servir como base para un nuevo y productivo diálogo entre los pueblos indígenas, gobiernos, grupos ambientalistas e intereses privados, quienes enfrentarán desafíos extraordinarios en los próximos años para balancear el desarrollo económico con la conservación de los recursos naturales. “Los mapas indígenas marcan la historia de las personas, y por esta razón es clave para representar las cosas como realmente son”, dijo Aguilar. “Se pone la información a la vista, información que puede propiciar una discusión sobre temas muy complejos, y nos permite tomar acciones basadas en la realidad.”

Financiado por más de $ 700.000 en subvenciones del Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca, la Fundación Ford y la National Geographic Society, entre otros, el nuevo mapa fue elaborado por la UICN mediante técnicas de imagen por satélite con tecnología de última generación y con niveles sin precedentes de la participación de los pueblos indígenas. El mapa también incorpora datos críticos sobre la cobertura forestal y los límites de las áreas protegidas suministrados por los gobiernos de Centroamérica, que cooperaron en el desarrollo del mapa.

Jose Antonio Galdames, Ministro de Energía, Recursos Naturales, Ambiente y Minas (MiAmbiente+) del Gobierno de Honduras y Presidente Pro Tempore de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), considera que el mapa es una valiosa herramienta que permite visualizar las interacciones de los pueblos indígenas con los bosques, los recursos marino costeros y las áreas protegidas, por esa razón los gobiernos acompañaron el proceso de construcción de dicho mapa.

“Buena parte de Centroamérica está ocupada por pueblos indígenas; lo que claramente nos sugiere la necesidad de que nuestros gobiernos deben ampliar los espacios de participación y fortalecimiento de alianzas estratégicas con las organizaciones de los pueblos indígenas, en los esfuerzos de conservación y uso de la biodiversidad, manejo y protección de los bosques y los recursos marino costeros.

“Me complace manifestar que el gobierno de Honduras apoya a las organizaciones indígenas, creando espacios de participación a través de las plataformas de gobernanza, para garantizar sus derechos, especialmente los derechos de propiedad de las tierras. Que esta sea una oportunidad de avanzar en la inclusión de los pueblos indígenas, de sus estructuras y mecanismos de toma de decisiones para mejorar la gobernanza y alcanzar a largo plazo la conservación de los recursos naturales y de las áreas protegidas en Centroamérica”, agregó Galdames.

El nuevo mapa identifica 948 áreas protegidas terrestres y marinas reconocidas en Centroamérica. El 39 por ciento de esas áreas – unos 96.432 kilometros cuadrados – también son el hogar de los pueblos indígenas. Y el 44 por ciento de los bosques de Centroamérica se encuentran dentro de las áreas habitadas y utilizadas por los pueblos indígenas. Gran parte de esta tierra todavía tiene ecosistemas intactos, que se encuentran bajo una intensa presión debido a modelos económicos poco sostenibles.

Investigación realizada ha demostrado una correlación entre el apoyo a los pueblos indígenas para mantener su forma de vida y la preservación de la biodiversidad en zonas con ecosistemas importantes. Los derechos forestales comunitarios que están legalmente reconocidos y protegidos por los gobiernos, a menudo se traducen en una reducción de la deforestación y menores emisiones de dióxido de carbono.

El mapa que se da a conocer este mes tiene su origen en una serie de esfuerzos que iniciaron hace 24 años impulsados por el antropólogo Chapin. En ese momento, los gobiernos de la región tenían poco conocimiento de los pueblos indígenas y se les había dado poco reconocimiento formal.

Trabajando primero sin presupuesto y luego bajo los auspicios de la National Geographic Society, en 1992 Chapin obtuvo el apoyo de un equipo de geógrafos, antropólogos y biólogos para producir un mapa titulado “La co-existencia de los pueblos indígenas y el medio natural en América Central. Fue el primer mapa bilingüe, en Español e Inglés, que National Geographic Society produjo.

Desde entonces, los avances en el uso de técnicas de imagen satelital y técnicas de mapeo han revolucionado la cartografía, haciendo posible un nuevo nivel de detalle y precisión. Pero esos avances son mínimos si se comparan con la revolución que han desarrollado los pueblos indígenas de Centroamérica por el interés en sus tierras. El nuevo mapa refleja la visión de la región de los pueblos indígenas del mundo, dijo Chapin, mientras que las tecnologías cartográficas modernas proporcionan pruebas claras de que su presencia puede ayudar a asegurar la conservación de los ecosistemas que son vitales para la reducción de las emisiones de carbono y apoyar el desarrollo sostenible.

Location: 
Mesoamerica
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