Proyecto de USAID avanza en la conservación de la biodiversidad y la prosperidad de las comunidades marino-costeras

Pobladores de tres sitios de alta biodiversidad de Centroamérica se han visto beneficiados por el Proyecto Regional de Biodiversidad Costera. En El Salvador, 3 mil pobladores de 18 comunidades de la cuenca baja de Río Paz, se favorecen gracias al co-manejo y a las actividades de limpieza y mantenimiento del manglar y en el Caribe de Guatemala más de 100 mil hectáreas se encuentran bajo mejor manejo.

San Salvador, 14 de noviembre, 2019 (UICN). El Proyecto Regional de Biodiversidad Costera, de USAID, presentó los resultados obtenidos durante el periodo 2018-2019, en materia de conservación de la biodiversidad, impulso al biocomercio para la prosperidad local, fortalecimiento de la gobernanza de los recursos naturales y manejo sostenible de paisajes.

Mediante la implementación de cuatro estrategias enfocadas en la inclusión social, la gobernanza, el biocomercio y la comunicación, Biodiversidad Costera reporta logros concretos en Motagua, el Sistema Lagunar de Karataska y Río Paz, tres sitios de alta biodiversidad de Guatemala, Honduras y El Salvador, donde se ejecuta el proyecto desde enero de 2018.

Fortalecimiento del marco regulatorio para la gobernanza marino-costera

El apoyo a los procesos locales para la gobernanza de los recursos marino-costeros derivó en la aprobación de cuatro instrumentos de regulación:

  1. Acuerdo ministerial para las vedas de pesca del Caribe de Guatemala.
  2. Acuerdo de co-manejo para el manglar de Garita Palmera en El Salvador.
  3. Acuerdo regulatorio de áreas manglares dentro de reservas territoriales de Guatemala.
  4. Acuerdo para la conformación del comité de gobernanza para la actualización del Plan de Manejo Pesquero del Sistema Lagunar de Karataska, en Honduras.

Gracias a la entrada en vigencia de estos acuerdos, casi 3 mil pescadores del Caribe de Guatemala participan en el establecimiento de las vedas de pesca y en las mesas de trabajo con la autoridad pesquera, para la coordinación conjunta de acciones y toma de decisiones del sector.

En El Salvador, el Comité de Microcuenca el Aguacate obtuvo la asistencia técnica para obtener su estatus de co-manejadora de 133 hectáreas del manglar de Garita Palmera, ante el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de ese país.

De esta forma, más de 3 mil pobladores de 18 comunidades de la cuenca baja de Río Paz se benefician gracias al co-manejo y a las actividades de limpieza y mantenimiento del manglar.

El fortalecimiento de la gobernanza beneficia a casi 2500 personas de la Laguna de Karataska, a través de la implementación del protocolo de pesca, que incluye la distribución de beneficios para la población Miskita.

Medios de vida mejorados

Biodiversidad Costera incidió en que 537 personas mejoren sus ingresos económicos mediante la capacitación y, en algunos casos, la provisión de equipos para la producción de miel de mangle, así como mejorando la capacidad de tres negocios de pescado que operan en el Sistema Lagunar de Karataska.

Con el plan de capacitación, conformado por 17 cursos, 233 personas de los tres sitios, entre pobladores de las costas, personal técnico y guardarrecursos, se encuentran mejor capacitadas para producir miel, manejar productos pesqueros, manejar humedales, restaurar manglares, realizar monitoreos biofísicos, atender situaciones de rescate y sobrevivencia, e incorporar el enfoque de género y la comunicación estratégica a sus labores cotidianas.

Mediante asistencia técnica y capacitación, la Agencia para el Desarrollo de la Mosquitia (MOPAWI), la Fundación Defensores de la Naturaleza, la Asociación de Rescate y Conservación de Vida Silvestre (ARCAS) y la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES) fortalecieron sus capacidades para el manejo administrativo y financiero, y la incorporación del enfoque de género en sus organizaciones. También el proyecto regional facilitó la capacitación de 15 técnicos de la DIPESCA en equidad de género.

Promoción y adopción de prácticas de manejo sostenible de paisajes

Gracias al acuerdo legal alcanzado entre la Red de Pescadores Artesanales del Caribe Guatemalteco y Lago de Izabal, y la Dirección de Normatividad de la Pesca y Acuicultura (DIPESCA) de Guatemala, más de 100 mil hectáreas marinas se encuentran bajo mejor manejo, mediante la entrada en vigencia de las vedas de pesca.

En apoyo a la DIPESCA, se realizaron acciones de divulgación masiva para la promoción y cumplimiento de estas vedas en 14 sitios y para al menos 14 especies de valor comercial del Caribe de Guatemala.

En Honduras, a través del Protocolo para el Manejo de los Recursos Naturales de los Concejos Territoriales Costeros, firmado por cinco consejos territoriales indígenas, se logró la adopción de buenas prácticas de pesca por parte de la población Miskita.

De acuerdo con la línea de base socioeconómica, 189 personas, participantes del proyecto, están aplicando buenas prácticas de pesca y apicultura, como el manejo de apiarios y el respeto a las vedas y a las tallas mínimas de pesca.

Educación e investigación basada en evidencia

Con el propósito de generar información, basada en evidencia científica, para la toma de decisiones que favorezcan el manejo de los recursos marino-costeros, se puso en marcha el monitoreo biológico de 8 especies de interés comercial, generó la línea base y las tarjetas de reporte ambiental de cada uno de los sitios donde se implementa el proyecto.

Camarón, róbalo, cangrejo azul, punche, caracol burro, pargo, manjúa y langosta son las especies que están bajo monitoreo, debido a su importancia para la seguridad alimentaria y la economía de las comunidades marino-costeras.

Biodiversidad Costera, que se realiza gracias a la cooperación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), trabaja por la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad de ecosistemas marino-costeros en Centroamérica, mediante el desarrollo de iniciativas productivas de valor que propician el arraigo y fortalecen la capacidad de auto-gestión local.

Más información:

Evelyn Vargas

Especialista en comunicación

Proyecto Regional de Biodiversidad Costera

UICN

evelyn.vargas@iucn.org

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