En este proyecto se identificaron dos niveles importantes de necesidades con relación al tema de la incorporación de la equidad de género en la gestión ambiental de la región:
Nivel 1: Sistematización e intercambio de experiencias. Hay una gran cantidad de experiencias (tanto positivas como negativas) en el campo, que por falta de tiempo del personal, no han sido documentadas y su divulgación se restringe a una comunicación verbal por lo general entre un grupo reducido de personas. Esto ocasiona que el conocimiento generado por las experiencias no pueda ser conocido, ni sirva de referente de análisis y aprendizaje para otras personas, tanto en el ámbito de país como en el regional y global.
Esta situación es bastante generalizada en nuestra región. El análisis de la producción científica e intelectual de América Latina y el Caribe, a través de diversas bases de datos internacionales de publicaciones científicas, refleja una baja participación de la región en la producción científica mundial. "De las 946 mil publicaciones registradas en el Science Citation Index (SCI) en 1998, solamente 24 mil correspondieron a países de América Latina y el Caribe. Esta cifra equivale al 2.5% del total mundial." (El Estado de la Ciencia. Principales Indicadores de Ciencia y Tecnología. Buenos Aires. RICYT, 2000, pág. 34 )
Adicionalmente, la gente ha manifestado la necesidad de contar con espacios nuevos y actualizados para lograr el intercambio de experiencias que permita promover un mejor entendimiento de los diferentes aspectos que afectan el acceso, uso y control por parte de las mujeres y hombres a los recursos naturales. Se incluye además la necesidad de entender como las diferentes experiencias han logrado la gestión de recursos a diferentes niveles y con diferentes perspectivas. Si bien es cierto que algunas personas participan en redes presenciales existentes, no satisfacen a cabalidad su acceso a la información y a oportunidades de discusión y colaboración.
Nivel II: Contar con metodologías prácticas para lograr la incorporación de un enfoque de equidad de género. Este es el problema más señalado por parte de los técnicos(as) y las direcciones encargadas de las iniciativas de campo, así como por el personal en los entes gubernamentales encargado de la normativa al nivel ambiental y agropecuario. A pesar de que muchos líderes de proyecto o encargados de programas nacionales o locales están anuentes a incorporar un enfoque de equidad de género en su quehacer, no encuentran respuesta práctica para su ámbito de acción.
Aunque estas necesidades han sido identificadas de forma separada, su nivel de complementariedad es indiscutible. No se tiene acceso a información y a metodologías innovadoras, en gran medida, porque lo que está en el campo, no ha sido sistematizado. O bien, lo que ha sido procesado no cuenta con sistemas de diseminación que permita trascender lo local. En este sentido, los mecanismos tradicionales (e.g. reuniones presenciales sin seguimiento, bibliotecas) no son suficientes.
Este proyecto tiene como objetivo promover una incorporación más efectiva de la perspectiva de la equidad de género en la gestión ambiental. Los objetivos específicos son:
Sistematizar experiencias de campo exitosas y no-exitosas donde se ha tratado de incorporar la perspectiva de equidad de género.
A partir de este proceso de sistematización, crear las bases de una comunidad de aprendizaje para incorporar la equidad de género en las iniciativas de conservación y desarrollo.
Crear un portal y una lista-e en Internet para apoyar el proceso de sistematización y el desarrollo de la comunidad de aprendizaje.
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