Crisis financiera y climática: Oportunidad para potenciar un desarrollo con menos carbono

13 February 2009 | International news release

SAN JOSÉ, Costa Rica, 12 de febrero de 2009 – Los países centroamericanos comparten una misma urgencia para aplicar medidas concretas que mitiguen el impacto del cambio climático. Pero algunos de ellos, como es el caso de Costa Rica, podrían obtener beneficios financieros, aun cuando este país no sea un contribuyente significativo de la emisión de gases de efecto invernadero, señala el informe anual del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

El informe “Desarrollo con menos carbono: respuestas latinoamericanas al desafío del cambio climático”, fue presentado hoy en esta capital, con el auspicio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Ministerio de Ambiente Energía y Telecomunicaciones.

“En medio de la más grave crisis financiera mundial de las últimas décadas, la comunidad internacional debe mirar hacia América Latina a la hora de buscar soluciones innovadoras que eviten una crisis climática”, aseguró Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. “Costa Rica, por ejemplo, ha recibido reconocimiento mundial por sus esfuerzos para fijar un valor financiero a la preservación de los ecosistemas, a través de varias iniciativas de pago por servicios ambientales”, dijo.

Costa Rica, El Salvador, Honduras y las naciones caribeñas son economías de bajo uso del carbono, definidas como aquellas con una huella de carbono menor a 40 millones de toneladas de CO2 por año. “En conjunto, este grupo contribuye con menos de 250 mil millones de toneladas de CO2, alrededor del 0,55 por ciento de las emisiones globales”, explicó Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial y uno de los autores del estudio.

Los mayores emisores de gases de efecto invernadero en la región son Brasil y México, con alrededor de 2,3 y 0,7 miles de millones de toneladas de CO2 por año respectivamente, muy por debajo de las emisiones de los países industrializados.

Ambos generan algo más del uno por ciento del total de emisiones y dan cuenta de más del 60 por ciento del total regional. Los dos integran el grupo de grandes países en desarrollo que están en el centro de las discusiones sobre la reducción de emisiones.

“Uno de los mayores retos de nuestra región será el impulso de acciones que nos ayuden a adaptarnos y a mitigar aquellos impactos del cambio climático que afectan ampliamente a una enorme porción de la población que vive en condiciones de vulnerabilidad y pobreza. Sin duda, éste, además de ser un tema crítico a nivel económico, tiene que ver con una ética del desarrollo y con el compromiso social y político de todos nosotros”, dijo Grethel Aguilar, directora regional para Mesoamérica e Iniciativa Caribe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Costa Rica, a la vanguardia

Por su parte, Roberto Dobles, ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, recordó que “el Gobierno ya ha anunciado que Costa Rica será, en el año 2021, el primer país del mundo que logre desarrollarse a la vez que mantenga en neutro su producción de gases CO2 que intensifican el efecto invernadero”.

De acuerdo con las autoridades, Costa Rica ya registró a nivel internacional, la marca “C Neutral Costa Rica”, que será con la que se clasificará a aquellos que implementen las medidas necesarias para promover el desarrollo sin afectar el ambiente en cuanto a la producción de carbono.

“Con la implementación de las medidas que nos llevarán a cumplir este cometido, no sólo procuramos el bienestar humano mejorando la calidad de vida, sino que además la industria que se sume aplicando las medidas debidas también se beneficiará al mejorar sus costos de producción e incrementar el consumo de sus productos, pues la opinión pública cada día está más consciente de revertir el efecto invernadero y combatir el cambio climático afectado por la producción indiscriminada de carbono”, dijo Dobles.

Nuevas políticas de manejo forestal

El estudio del Banco Mundial recuerda que los países de América Latina y el Caribe son líderes mundiales a la hora de implementar esquemas de incentivos monetarios para la conservación forestal. Menciona que Costa Rica es reconocida como el pionero mundial en pagos por los servicios ambientales producidos por los ecosistemas.

El informe sostiene que una prometedora fuente futura de ingresos para Costa Rica es la disponibilidad de nuevos recursos financieros que pueden ser gestionados a través del Mecanismo de Desarrollo Limpio para la forestación y reforestación, y de los nuevos programas de Reducción de Emisiones Originadas por la Deforestación y la Degradación Forestal en los Países en Desarrollo (REDD, según sus siglas en inglés).

De acuerdo con los autores, las políticas y regulaciones forestales probablemente formen la mayor parte de los programas y actividades de REDD en América Latina y el Caribe. “Costa Rica, Guyana, México, Nicaragua y Panamá están proporcionando incentivos para la reforestación y las plantaciones, como forma de disminuir la presión en los bosques naturales”, dijo John Nash, economista del Banco Mundial y autor del estudio junto con de la Torre y Pablo Fajnzylber.

El estudio menciona que varias clases de mecanismos económicos para la conservación forestal están siendo usados o preparados por los países de América Latina y el Caribe y que Costa Rica y México continuarán apoyándose en el pago de servicios ambientales para la protección, reforestación y regeneración forestal.

Efectos del calentamiento global en Costa Rica

El estudio señala que el impacto real del calentamiento global ya se siente en los países de América Latina y el Caribe. En el caso de Costa Rica, las especies que habitan en bosques nubosos pasarán a ser más vulnerables, ya que el calentamiento lleva a que la base de la nube aumente en altitud.

Según la investigación, en el bosque nuboso de Monteverde en Costa Rica, este tipo de cambio ya se nota, pues la reducción en la cantidad de días nublados está asociada a la disminución de la población de anfibios y probablemente también de aves y reptiles.

“Todos los indicadores que hemos analizado en la región confirman el impacto del cambio climático”, explicó Nash. “En consecuencia, los países de América Latina y el Caribe pueden impulsar en forma decidida un conjunto de políticas públicas y privadas a corto, mediano y largo plazo que permitan mitigar y conjurar las amenazas del cambio climático”, agregó.

Según los autores del estudio, los desafíos inherentes a la crisis financiera mundial y al cambio climático pueden ser aprovechados por los países de América Latina y el Caribe para impulsar un modelo de desarrollo con baja intensidad de carbono, que privilegie el crecimiento, la creación de empleo y la lucha contra la pobreza.

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Para más información acerca del estudio, visite:
http://www.bancomundial.org/alc

Para más información acerca del trabajo del Banco Mundial en Costa Rica, visite:
http://www.bancomundial.org/costarica