Pueblo Shuar Arutam repasa el ejercicio de sus derechos

05 March 2012 | News story
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Muchas veces las medidas para promover la conservación de la naturaleza pueden socavar los derechos humanos; en particular, los derechos individuales y colectivos de pueblos indígenas y comunidades locales. El Enfoque de Derechos aplicado a la Conservación (Rights based approach - RBA) surge como una forma para reconciliar el desarrollo, la conservación y los derechos humanos, reconociendo las sinergias entre éstos.

El proyecto “Aplicando el enfoque de derechos a la conservación”, liderado a nivel mundial por el Centro de Derecho Ambiental de la UICN, tiene como objetivo diseminar información que contribuya a asegurar el respeto a los derechos de comunidades vulnerables en la República Popular Democrática Lao, Honduras y Ecuador en aras de mejorar sus medios de vida y promover la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento de los servicios que proveen los ecosistemas.

Estudio de caso en Ecuador: Pueblo Shuar Arutam

“El Pueblo Shuar Arutam tiene 10 años de experiencia haciendo gestión territorial e implementando un modelo integrado de vida. Para sus integrantes, la conservación del bosque implica también la conservación de una cultura que se ha desarrollado en este medio natural”, asegura Santiago Kingman, experto consultor del proyecto.

La implementación del proyecto ha generado reflexiones acerca de varios temas y con diferentes actores, comenta Kingman. Uno de ellos, el grupo de gobierno territorial, conformado por alrededor de 30 personas que recorren permanentemente las 47 comunidades del pueblo, con quienes se generó un proceso para una mejor comprensión de que los derechos de pueblos indígenas en la Amazonía están siempre conectados con la protección y la conservación no únicamente de los territorios, sino también de los recursos naturales que ahí se encuentran.

El pueblo compartió también sus experiencias personales de gestión territorial y de gobierno con experiencias latinoamericanas similares de pueblos que también intentan construir territorios desde culturas particulares, como los indígenas de Chiapas, Kuna de Panamá, resguardos indígenas de Colombia y gobiernos y municipios indígenas de Bolivia. Esto les permitió establecer una relación clara entre los distintos factores del derecho al acceso a los recursos y su protección, conectados con su derecho a vivir de una forma cultural específica tradicional.

Una parte importante del proyecto será la reflexión sobre los avances en las acciones que el pueblo ha realizado en la ejecución de su plan de vida, analizando sus derechos de forma integral y conectada con factores, tales como: territorio, cultura, toma de decisiones y consulta previa.

Otra actividad es el análisis de qué tan adecuado es el manejo y el seguimiento a las acciones de conservación y cómo la conservación, como un derecho, permite generar ingresos adecuados para la inversión en salud, educación, producción y gobernabilidad. Esto, debido a que el Pueblo Shuar Arutam fue el primero que logró un acuerdo con el Gobierno Nacional para la creación de fondos de conservación. Son 100 mil, de sus 200 mil hectáreas, las destinadas a la conservación dentro del Programa Socio Bosque.

Para Santiago Kingman, “el Enfoque basado en Derechos es útil en la medida en que las poblaciones están organizadas para hacer efectivos estos derechos. No se trata de que alguien como el Estado lo haga efectivo por ellos, sino de que ellos lo hagan por sí mismos”.

Louisa Denier, especialista del Centro de Derecho Ambiental de la UICN, comenta que a pesar de encontrarse a mitad de camino, “las investigaciones hechas en Lao PDF a partir de este proyecto, confirman que las comunidades y parte de algunos grupos étnicos han desarrollado y utilizan reglas y regulaciones locales para proteger sus recursos naturales y que el derecho consuetudinario es un tema de gran valor estos, más que las regulaciones estatutarias”.

“En Honduras, el proyecto ha mejorado los diálogos entre representantes de gobierno y comunidades locales. En los próximos meses se desarrollará un protocolo comunitario bio-cultural, el cual incluirá los derechos de los pueblos Miskito sobre los recursos naturales para ayudar a asegurar que éstos sean tomados en cuenta en cualquier proyecto actual y futuro que tenga potenciales impactos sobre el ejercicio de sus derechos”, comenta.

En el caso de Ecuador, el Pueblo Shuar Arutam inició la construcción de su plan de vida hace 10 años. Hoy enfrentan el desafío de dialogar y buscar acuerdos con el Gobierno Nacional para proteger sus bosques, frente a la amenaza de la minería.

Las actividades que el proyecto prevé para los siguientes meses son: evaluar el plan de vida, continuar difundiendo los derechos en el periódico del pueblo y diseminar la experiencia a otras nacionalidades de la Amazonía ecuatoriana.

Mayor información:
Doris Cordero, UICN-Sur, doris.cordero@iucn.org



 


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