Bioinformática: su regulación continúa pendiente

06 August 2013 | News story

 Vivimos un momento de la historia en el cual la tecnología avanza rápidamente. Una muestra de ello son los descubrimientos y las innovaciones en el campo de la genética, que han aportado sin duda al desarrollo de la biología, la medicina y la agricultura.

Los procesos biológicos y genéticos se desarrollan de manera incontrolable, al punto que se ha llegado a crear bancos que albergan genes y secuencias de proteínas e incluso desarrollar software encargados de organizar, analizar y distribuir grandes cantidades de información biológica y genética complejas codificadas en las moléculas del ADN. Esto es lo que se conoce como Bioinformática o la evolución de la Biología como una disciplina que une a la computación y la información para crear indicios, a través de experimentos y simulaciones, de nueva información biológica que permite entender mejor a los organismos vivos.

La falta de tecnología dentro de los países que cuentan con una gran diversidad biológica ha impulsado la cooperación transfronteriza para fines de investigación y desarrollo de nuevas técnicas. Si bien, estos avances generan resultados visibles, principalmente dentro del campo de la medicina, también dan paso a nuevas interrogantes.

Las legislaciones nacionales y los instrumentos internacionales vigentes no reglamentan el desarrollo a estas nuevas tecnologías. El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Protocolo de Nagoya (PN) únicamente establecen el ejercicio de los derechos soberanos sobre los recursos biológicos y genéticos dentro de la jurisdicción de cada Estado. La manipulación de las moléculas de ADN y la investigación generada a través de la misma, así como la incertidumbre del ejercicio de la soberanía de los países de origen con respecto a estos nuevos desarrollos tecnológicos, están fuera de su ámbito; por lo tanto, su regulación representa un nuevo reto.

Es necesario desarrollar y normar nuevas provisiones para controlar la transferencia y la utilización de los recursos genéticos y la información que se obtenga a través de las mismas, para no caer en prácticas deshonestas y antijurídicas.