El Futuro de la Sostenibilidad: ¡Expresa Tu Opinión!
Tercera Semana - “Nuevas Economías y Biodiversidad”
Documento inicial presentado por Profesora Lu Zhi,
Profesora de Biología de la Conservación,
Universidad de Pekín
¿Cómo construimos una nueva economía que beneficie a las personas y al planeta?
Creo que el mercado desempeñará un papel fundamental en el futuro de la sostenibilidad.
Como dice el informe del profesor William Adams, “el mercado es capaz de impulsar cambios masivos en el medio ambiente y las oportunidades humanas a una escala y velocidad que hacen que los poderes normativos de los organismos ciudadanos, estatales o globales parezcan pequeños” (p.12).
Pero hay grandes retos para convertir el mercado en una fuerza que apoye la sostenibilidad. Necesitamos mejores mecanismos para hacer que los mercados digan la verdad ecológica y ayuden a reducir la pobreza. Y necesitamos nuevas estrategias para influir en las decisiones de los consumidores para que prefieran productos y servicios sostenibles.
Existen muchas formas creativas para vincular los mercados con la biodiversidad. Examinemos, por ejemplo, los mercados para los servicios ecosistémicos. Los mercados para la protección de cuencas hidrográficas, la captación de carbono y los servicios de biodiversidad pueden generar poderosos incentivos para los terratenientes, los pobres agricultores y los conservacionistas. La mitigación del cambio climático, mediante el pago de créditos por emisiones de CO 2 bajo el protocolo de Kyoto y similares políticas, ha sido uno de los nuevos mercados ambientales emergentes más prometedores.
Los mercados del “fondo de la pirámide”, un concepto desarrollado por C.K. Prahalad de la Universidad de Michigan, también combinan el desarrollo social con el comercio. Las familias de bajos ingresos, en la base de la pirámide, se benefician de pequeños préstamos para nuevos productos, como los teléfonos móviles, que evitan a los intermediarios y crean nuevas oportunidades para mejorar sus estándares de vida.
Creo que las organizaciones de conservación tendrán que trabajar en forma más proactiva con las empresas. También tendrán que trabajar con los gestores de políticas para contribuir al desarrollo de políticas ambientales basadas en los mercados. En el futuro, cada organización debería automáticamente medir su huella ecológica y pagar por ella. Pero por el momento, no tenemos la métrica para medir las deficiencias y los éxitos ambientales. Comparado con el mundo económico, la comunidad ambiental no ha sido buena para medirse a sí misma, así que carecemos de las herramientas para saber si causamos un impacto positivo.
Me gustaría ver una nueva economía formada por muchas innovaciones emocionantes en la producción y manufactura sostenibles. Algunas empresas progresistas, usando la naturaleza y los ecosistemas como principios de diseño para las prácticas empresariales, contemplan sistemas basados en todo el ciclo de vida del producto (pensamiento ‘de la cuna a la cuna’) cuando entregan servicios. Trabajan para minimizar los desperdicios, eliminar los tóxicos, incrementar la productividad de los recursos y producir beneficios netos positivos para las personas y el planeta.
¿Qué pasa con el rol del comercio en la nueva economía? El comercio es un impulsor principal de crecimiento económico e inversión, pero ¿cómo podemos hacer que sea más amigable con el medio ambiente y los grupos más pobres de la sociedad? ¿Cómo podemos convencer a la OMC que el medio ambiente y la sostenibilidad son elementos necesarios del comercio?
Finalmente, es necesario que exista una comunicación eficaz que convenza a los sectores no-ambientales sobre la importancia de nuestro medio ambiente.
Las empresas emergentes, como en China, son de una importancia fundamental. Tenemos la oportunidad de dar un salto hacia nuevos sistemas de producción y consumo sostenibles. Pero no lo podemos hacer solos. Necesitamos la ayuda de la comunidad internacional y tecnologías más verdes para encaminarnos por la ruta hacia el desarrollo sostenible.
Permítanme ofrecer un ejemplo del impacto de China en el mundo. El 10% de las exportaciones de China se destinan a Wal Mart. Tendría un enorme impacto en China y el mundo si convenciéramos a esta empresa que sólo adquiriese productos cultivados o producidos en forma sostenible. Algunas organizaciones de conservación ya están empujando a las empresas en esa dirección, y necesitamos poner más empeño en ello, junto con las empresas principales. El objetivo: una nueva economía basada en un medio ambiente limpio, no simplemente como un costo, sino también como una oportunidad.
¿Cómo podemos desarrollar mercados y modelos comerciales que conserven la biodiversidad y mejoren los servicios ecosistémicos?
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