En busca de alianzas

06 April 2009 | News story
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El mensaje sobre la salud humana puede ayudar a conseguir nuevos socios para la conservación de la fauna silvestre, sostiene William Karesh.

Ahora que palabras como la enfermedad de la vaca loca, la viruela del mono, el ébola y la gripe aviaria son de uso corriente, ha quedado claro que la salud de la fauna silvestre, de la gente y de los animales domésticos está inextricablemente ligada. El crecimiento exponencial de la población humana y de los ganados, la rápida urbanización, la agricultura intensiva y el comercio masivo de animales a escala global, está aumentando la propagación de enfermedades infecciosas que aparecen a raíz del contacto entre los animales, el hombre y los ecosistemas en los que viven.

Uno de nuestros desafíos como conservacionistas es idear medidas innovadoras para conseguir la participación de nuevos públicos en el logro de nuestros objetivos. Debemos definir las preocupaciones que compartimos con otros grupos a fin trabajar en la misma dirección y pensamos que el mensaje de la salud humana es un modo eficaz de hacerlo.

Cada año se consumen millones de kilos de carne de monte en el África central y occidental, con lo que muchas especies están amenazadas, entre ellas los grandes simios. Es necesario cambiar esta situación captando la atención de las personas que dependen de la fauna silvestre para la alimentación de sus familias. Si utilizamos la salud como puerta de entrada, veremos que la población local suele compartir los mismos objetivos que los conservacionistas: desean sentirse seguros, proteger la salud de sus familias y sus animales, y asegurar el futuro de sus recursos naturales.

El origen de la fiebre hemorrágica ébola, una de las enfermedades más virulentas que se conoce, se puede encontrar en la mortalidad de los grandes simios y la manipulación de otros animales infectados. En el África central y occidental, la gente caza y sin darse cuenta trae animales enfermos a sus aldeas, donde luego se propaga la enfermedad. La viruela del mono en los humanos también ocurre en las aldeas remotas de esta región cercana a los bosques pluviales tropicales, donde el contacto con animales infectados es más frecuente.

Es necesario que comprendamos mejor la salud de los primates, ya que son muchas las enfermedades infecciosas que transmiten. La creación de capacidades y la educación comunitaria son fundamentales. Podemos capacitar a la población local para que vigile la salud de los primates y realice investigaciones sobre las enfermedades de modo que pueda empezar a cuidar sus recursos naturales. Los laboratorios que se usen para hacerlo también se podrán usar para diagnosticar y tratar a las personas que viven en zonas remotas. De este modo será posible detectar a tiempo las enfermedades en los animales silvestres y evitar su transmisión al hombre. La sostenibilidad de este enfoque ha quedado demostrada puesto que la población local puede asumir la responsabilidad de las actividades a pesar de sus recursos limitados. Los conservacionistas o los profesionales de la salud pueden transmitir sus conocimientos expertos y luego trasladarse a otras zonas que tengan necesidad de fortalecer su capacidad.

Asimismo, estamos tratando de ofrecer alternativas al consumo de animales silvestres proporcionando a las aldeas animales domésticos como fuente de proteínas. Pero esto presenta otros desafíos: los animales domésticos también son portadores de enfermedades. En todo el mundo, las poblaciones silvestres han sido infectadas por enfermedades traídas por los animales domésticos transportados durante la colonización humana, entre ellas, la peste bovina, la fiebre aftosa y la tuberculosis. Las enfermedades del ganado siguen siendo hasta hoy una enorme amenaza para la fauna silvestre.

En la cuenca del Congo, donde se está importando ganado vacuno, tenemos que evitar los errores del pasado. Es como abrir la caja de Pandora: una vez que una enfermedad como la brucelosis o la tuberculosis entra a las zonas naturales, es muy difícil de controlar. Debemos establecer sistemas de vigilancia para observar al ganado que se está introduciendo y trabajar con losmédicos, enfermeros y personal de losmataderos locales para mostrarles la relación entre la salud de los humanos y del ganado. En algunas zonas, los enfermeros están tomando muestras en los mataderos para determinar si el ganado tiene TB.

El comportamiento humano es la causa de muchas de las enfermedades notorias que afectan al hombre. El SARS, o síndrome respiratorio agudo severo, originado en China, es el resultado de mezclar muchas especies provenientes de distintos lugares. Cuando se lleva a los animales de un lugar a otro en los mercados de comercio de fauna silvestre, se mezclan y combinan millones de bacterias y virus. Un estudio reciente reveló que en Phnom Penh, en un periodo de diez meses, pasaron 800 000 aves por solo dos mercados. Se trataba de aves de los bosques y de los pastizales que se mezclaron con personas, gatos, perros, gallinas y conejos. Y luego nos sorprendemos cuando nos azota una enfermedad 'nueva'. En mi opinión, lo único sorprendente es que mostremos sorpresa. Las especies silvestres no evolucionaron para vivir así, cerca del hombre y de los animales domésticos. De modo que amedida que hacemos circular grandes cantidades de animales silvestres y domésticos por todo el mundo, podemos entender cómo surgen las nuevas enfermedades, o las nuevas reacciones a enfermedades antiguas. Es una receta para el desastre.

Y la causa de esta peligrosa situación es la demanda de alimentos. Considerando que la demanda de proteínas probablemente se triplique en los próximos años, debemos atraer nuevos socios, en especial a los productores de alimentos y al sector agrícola, al terreno de la conservación y demostrarles que tenemos objetivos comunes. Al igual que nosotros, ellos también necesitan un medio ambiente seguro y productos saludables.

Con respecto a la gripe aviaria lo hemos logrado mediante el establecimiento de una coalición, la Red mundial de vigilancia epidemiológica de la influenza aviaria en las aves silvestres (GAINS) que abarca 36 países y en la que participan veterinarios de fauna silvestre, centros de control de enfermedades, trabajadores de salud pública, la industria de la alimentación y la agricultura y organizaciones conservacionistas. En el ámbito silvestre, la gran mayoría de cepas de la influenza aviaria no causan enfermedad grave. La versión altamente patogénica de la influenza aviaria es producto de una crianza de aves de corral intensiva y mal manejada.

El objetivo de GAINS es mejorar nuestra comprensión del modo en que los virus de la influenza se transmiten en las aves silvestres, y difundir la información entre los gobiernos, las organizaciones internacionales, el sector privado y el público en general. Ofrece un sistema de alerta para la propagación global de las cepas altamente patogénicas, en especial la aviaria, que amenazan a las aves de corral, a la salud humana y a la biodiversidad. Los aficionados a la observación de aves también están contribuyendo y toda la información está a disposición del público. La meta es ampliar GAINS hasta ser una red de cobertura mundial que vigile la salud de la fauna silvestre y de los animales de crianza.

Las cuestiones de la salud humana no competen a los conservacionistas, que ya tienen más que suficiente entre manos. Es por ello que la comunidad ambiental debe trabajar con la comunidad médica, lo cual daría un impulso enorme a la conservación, ya que ambos grupos cuentan con recursos importantes y con redes profesionales amplias. Esta es una oportunidad inigualable que finalmente se está aprovechando.
Las alianzas, como nuestra iniciativa
'Un mundo, una salud' (One World - One Health™), son esenciales para el progreso y permiten trabajar hacia objetivos compartidos y formular políticas más eficaces que aborden las conexiones existentes entre la salud del hombre y de los animales.


El Dr. William B. Karesh es vice presidente de Programas globales de salud de la Wildlife Conservation Society y copreside del Grupo especialista en salud de la fauna silvestre, de UICN.

Wildlife Conservation Society:
www.wcs.org
www.OneWorldOneHealth.org

Grupo especialista en salud de la fauna silvestre, de UICN
www.iucn-vsg.org


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