Asegurar un futuro mejor para las tierras áridas

23 September 2009 | News story

¿Cómo podemos garantizar el desarrollo sostenible de las zonas áridas en las que viven muchas de las personas más pobres del planeta? Este es el reto de los responsables políticos congregados esta semana en la capital de Argentina, Buenos Aires, en la reunión de la ONU sobre la lucha contra la desertificación y donde la UICN va a ofrecer un plan de acción.

Las tierras áridas ocupan más del 40% de la superficie terrestre del planeta y albergan a más de un tercio de la población mundial. Son mucho más que sólo desiertos e incluyen praderas, sabanas y humedales que sirven de hábitat a una biodiversidad única. Las zonas áridas son lugares productivos y resistentes que suministran agua, comida, pienso para animales, leña, cobijo, plantas medicinales y materias primas valorados a nivel mundial, tal como goma Arábiga y el cachemir. Pero a menudo se ignora esta realidad y existe la noción general y errónea de que las zonas áridas son tierras yermas, idea que se nutre de las noticias de sequía y hambruna que aparecen en la prensa, especialmente en África.

La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD por su siglas en inglés) es el tratado internacional principal encargado de la lucha contra la degradación de la tierra y la gestión sostenible de las zonas áridas. Esta semana está teniendo lugar la Novena Conferencia de las Partes de la Convención, a la que la UICN ha enviado una fuerte representación. Se persigue ver un cambio de orientación, de la desertificación y la degradación de la tierra hacia la optimización de las oportunidades que existen para el desarrollo sostenible de las zonas áridas y el empoderamiento y capacitación de la población local. Hoy en la Conferencia, la UICN presenta su nueva publicación: Oportunidades de las Zonas Áridas: Un nuevo paradigma para la gente, los ecosistemas y el desarrollo, que perfila los pasos clave necesarios a nivel nacional e internacional.

“Una gestión apropiada de las zonas áridas debe empezar fortaleciendo la capacidad de las personas que dependen de la biodiversidad de estas tierras para adaptarse a condiciones cambiantes. Es necesario que los gobiernos reconozcan y otorguen más valor a los servicios que ofrecen los ecosistemas de las zonas áridas, tanto como medios de vida de las comunidades locales como para la economía nacional,” dice Neville Ash, Jefe del Programa de Gestión de Ecosistemas de la UICN. “Lo que necesitamos es la adopción de una perspectiva de paisaje más amplio, o enfoque ecosistémico, que tenga en cuenta las complejas relaciones entre las personas y sus recursos naturales y cómo la presiones externas como la evolución cambiante de los mercados económicos, les está afectando.” añade.

Una de las amenazas más graves para las zonas áridas es el cambio climático, pero estas tierras desempeñan también un papel clave en la mitigación y la adaptación al cambio, a través de la secuestración del carbono, la regulación del clima y la protección de cuencas hidrográficas. La UICN hace un llamamiento para fortalecer más la relación entre la UNCDD y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y alienta a las Partes de la UNCCD para que den respuesta a las crecientes amenazas que el cambio climático plantea en las tierras áridas. La gente de las zonas áridas posee amplios conocimientos sobre la forma de adaptarse a un clima cambiante e impredecible, y esto debería constituir la base de la planificación del desarrollo, según cree la Unión. A través de la extensa red de organizaciones tanto gubernamentales como de la sociedad civil que la componen, y de los expertos líderes en ecosistemas y biodiversidad, la UICN se encuentra en la posición ideal para ofrecer recomendaciones y soluciones prácticas para un desarrollo sostenible de las zonas áridas.
 


Une vue aérienne d'écosystèmes d'Afrique centrale et occidentale