El mes pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicó una cumbre de alta nivel a la biodiversidad, la cual dio el necesario ímpetu político a la elaboración de una respuesta global y sostenida a la crisis que afecta al mundo natural. Todas las miradas convergen ahora en la ciudad japonesa de Nagoya, donde se reunirá del 18 al 29 de octubre de 2010 la 10ª Conferencia de las Partes en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica.

La UICN, que participó en la elaboración del Convenio y desempeña un importante papel en su aplicación, estará presente en la conferencia. No escatimará esfuerzos por que las decisiones allí tomadas se fundamenten en los datos científicos más recientes y por que los gobiernos se comprometan a poner en práctica un plan ambicioso pero realista para poner fin a la pérdida de biodiversidad.

El CDB ha contribuido mucho a desarrollar enfoques de conservación de la biodiversidad, pero su aplicación resultó lenta y no se ha alcanzado el objetivo 2010 de reducción de la pérdida de biodiversidad. Se estima que la próxima conferencia adoptará un nuevo plan estratégico para 2011-2020, que incluiría un objetivo de biodiversidad para 2020 y una “visión de la biodiversidad” para 2050. Es probable que se adopte asimismo un nuevo régimen internacional relativo al acceso a los recursos genéticos del planeta y a un reparto equitativo de los beneficios que de ellos se derivan.

Los nuevos objetivos encaminados a poner fin a la pérdida de especies no darán ningún resultado si los Estados no tratan el coste y las modalidades prácticas que permitan alcanzar dichos objetivos dentro de 10 años. La UICN insta a multiplicar por cien la financiación dedicada a la conservación de la biodiversidad. Considera que dicho incremento sólo se puede lograr si se movilizan recursos a todos los niveles, del nacional al internacional, y de todas las fuentes, tanto públicas como privadas.

El CDB reconoce que la diversidad biológica no se limita a las plantas, los animales, los microorganismos y sus ecosistemas; incluye a los seres humanos y nuestra necesidad de seguridad alimentaria, medicamentos, agua y aire salubre, albergue, y un medio ambiente limpio y saludable donde vivir.

Tras meses de preparación, la UICN envía a la conferencia una numerosa delegación, provista de los conocimientos más recientes sobre la biodiversidad y su importancia para la humanidad. Trabajamos para que las decisiones que se tomen estén basadas en los datos científicos más rigurosos. Nos centraremos en temas fundamentales, tales como la igualdad de género, haciendo que se reconozca el papel vital de las mujeres en la realización de los objetivos del CDB, y la incorporación activa y generalizada del sector empresarial como un actor de la conservación.

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