El mes pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicó una cumbre de alta nivel a la biodiversidad, la cual dio el necesario ímpetu político a la elaboración de una respuesta global y sostenida a la crisis que afecta al mundo natural. Todas las miradas convergen ahora en la ciudad japonesa de Nagoya, donde se reunirá del 18 al 29 de octubre de 2010 la 10ª Conferencia de las Partes en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica.
La UICN, que participó en la elaboración del Convenio y desempeña un importante papel en su aplicación, estará presente en la conferencia. No escatimará esfuerzos por que las decisiones allí tomadas se fundamenten en los datos científicos más recientes y por que los gobiernos se comprometan a poner en práctica un plan ambicioso pero realista para poner fin a la pérdida de biodiversidad.










