IUCN - Un mayor grado de implicación

Un mayor grado de implicación

28 October 2009 | News story

A altitudes elevadas, en las cuencas de los ríos Coatán y Suchiate, los cuales se extienden por los límites de Guatemala y México, la degradación del medio ambiente y el cambio climático están incrementando el riesgo de que se produzcan inundaciones repentinas de efectos devastadores causadas por tormentas y huracanes tropicales.

Estas cuencas han sido víctimas de la deforestación y, en su mayor parte, presentan graves signos de degradación fruto de la acusada erosión de lo que solían ser suelos profundos cuya capacidad de almacenamiento de agua se ha visto, por ende, mermada. Habida cuenta de la elevada densidad de población y de la degradación ecológica actual, se han reducido las opciones de subsistencia de los habitantes de dichas cuencas. Las comunidades de las cuencas superior e inferior son vulnerables a sufrir inundaciones.

En el año 2005, la tormenta tropical Stan causó inundaciones y desprendimientos de barro que provocaron la muerte de unas 2.000 personas y daños estimados en 40 millones de dólares norteamericanos. La tormenta destruyó todo lo que encontró a su paso: carreteras, puentes, sistemas de suministro de agua, cultivos y economías locales. La catástrofe impulsó a las comunidades a pasar a la acción. Gracias al apoyo brindado por la Iniciativa agua y naturaleza de la UICN y otras organizaciones, dichas comunidades se organizaron en una especie de pequeños consejos con el fin de coordinar la gestión de las cuencas entre los grupos de poblaciones. Existe una mayor concienciación acerca de los efectos de una gestión no sostenible de los recursos de la naturaleza. Los habitantes de dichas cuencas han identificado las diferentes demandas en cuanto a los recursos hídricos se refiere y han definido una serie de prioridades encaminadas a la gestión y la restauración de las cuencas que sean, a su vez, favorables para sus propias necesidades de desarrollo. Se han aplicado medidas para la diversificación de los sistemas agrícolas, como el abancalamiento de pendientes degradadas. Además, se están reforestando terrenos mediante la introducción de la agrosilvicultura. Las comunidades están invirtiendo su mano de obra y su capital con el objeto de restaurar la infraestructura natural. A medida que este tipo de organizaciones locales vaya creciendo, dispondrán de mayores recursos para adaptarse al cambio climático, reduciendo así su vulnerabilidad ante tormentas de gran violencia.