El cambio climático es uno de los mayores desafíos de este siglo. Afecta a las personas, los animales, las plantas y los entornos naturales a todo lo largo y ancho del planeta.
Es posible que la tasa actual de emisión de gases de efecto invernadero se traduzca en un aumento superior a los 2°C en las temperaturas a nivel mundial, lo cual repercutirá de forma irreversible en la vida sobre el planeta.
El cambio climático tendrá un profundo efecto en la vida, el entorno, la salud y la seguridad de la especie humana. El nivel del mar aumentará y los incendios devastadores, las inundaciones, las sequías y los temporales se producirán con mayor frecuencia. Asimismo, aproximadamente el 30 por ciento de las especies de plantas y animales podría estar al borde de la extinción.
Hoy en día, existe una amplia variedad de soluciones posibles para combatir el cambio climático. Proteger y gestionar mejor los recursos naturales no es sólo una de las soluciones más eficaces, sino también la pieza principal del rompecabezas de la que no podemos prescindir a la hora de realizar la transición a un mundo sostenible con bajas emisiones de dióxido de carbono en las próximas décadas.




