Investigación lista, seis casos para el análisis sobre adaptación al cambio climático

11 April 2012 | News story

En América del Sur, los pueblos indígenas y las comunidades locales tienen conocimientos y prácticas tradicionales que les han permitido adaptarse a su entorno ecológico, durante siglos. Actualmente, muchas de estas prácticas son utilizadas como mecanismos de adaptación al cambio climático.

El proyecto El clima cambia, cambia tú también, financiado por AECID, ha trabajado en la elaboración de estudios de caso, que recogen información sobre seis sitios ubicados en Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.

1. Huasta, en Ancash, una comunidad del valle interandino peruano que se encuentra reforestando las partes altas de las montañas con árboles de quenual (polylepis spp). Existe una relación cercana entre las prácticas tradicionales de agricultura (cultivos y riego) con la producción de agua a través de la conservación de esta vegetación.
2. El Chino, en Tamshiyacu, una comunidad de la amazonía peruana que han creado prácticas relacionadas con la agricultura y el manejo de recursos naturales a través de procesos de adaptación al bosque inundado que en ciertas épocas del año restringe el acceso a ciertas zonas.
3. San Ignacito de Colorado, una comunidad del bosque seco chiquitano de Bolivia que ha aprovechado los cambios en el entorno para el manejo de los frutos del cusi (Attale speciosa), que se utilizan para fabricar artesanías; las hojas, para la construcción de los techos, tejido de canastos, abanicos, bolsas; y el aceite, para aplicación cosmética y medicinal.
4. Huanaque, Villque, Hizo, Caquena, Otuyo y Luca, comunidades de la zona intersalar de los salares Uyuni y Coipasa en Bolivia que han demostrado un manejo particular de la quinua en condiciones ecológicas extremas.
5. Guacamayo, en el corregimiento del Araracuara, una comunidad de la amazonía colombiana que muestra una forma particular en el manejo de los recursos del bosque tropical, sobre todo en lo que se refiere a la pesca.
6. San Juan y San Andrés, en las faldas del Chimborazo, comunidades indígenas kichwas que a través de la asociación de cultivos y de la recuperación de las prácticas para almacenar agua han mejorado sus cultivos y la provisión del líquido para los animales.

En las siguientes etapas del proyecto se fortalecerán las capacidades de las poblaciones locales en lo referente al uso de estas prácticas. De igual manera, se trabajará con los gobiernos locales en la valoración de este tipo de conocimientos, así como en la formulación de políticas públicas que garanticen la sostenibilidad de las prácticas.

Rommel Lara, coordinador del proyecto, asegura que “es fundamental el reconocimiento de las prácticas tradicionales en las iniciativas que giran en torno al cambio climático, ya que en este reconocimiento se conjugan el respeto a los derechos de los pueblos indígenas, un enfoque de investigación reforzada por las percepciones locales y una forma de alcanzar mejores niveles de participación en la toma de decisiones”.

Más información: rommel.lara@iucn.org