Málaga, España, 16 de noviembre de 2007 (UICN) – La primera evaluación completa de la Lista Roja UICN sobre el estado de conservación de las rayas y tiburones mediterráneos ha revelado que el 42% de las especies están amenazadas con la extinción. El exceso de pesca, incluida la accidental (captura durante la pesca de otras especies), es la principal causa de este declive, según el estudio.
El informe, publicado oficialmente hoy por el Grupo de Especialistas en Tiburones de UICN y el Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN, muestra que la región tiene el porcentaje más alto del mundo de tiburones y rayas amenazados.
“Desde las mantas hasta los angelotes, las poblaciones mediterráneas de estas especies vulnerables están teniendo serios problemas,” comenta Claudine Gibson, Responsable de Programa del Grupo de Especialistas en Tiburones de UICN y co-autora del informe. “Nuestro análisis revela que el Mar Mediterráneo es uno de los lugares más peligrosos del mundo para los tiburones y las rayas. Las especies que habitan los fondos marinos aparecen como las que tienen mayor riesgo en la región, debido principalmente a la intensa pesca en los lechos marinos.”
El informe también identifica la degradación del hábitat, la pesca de ocio y otras causas derivadas de la acción del hombre como amenazas significativas para las rayas y los tiburones del Mediterráneo.
Estas son las conclusiones de un taller de expertos en que el que se evaluaron 71 especies mediterráneas de tiburones, rayas y quimeras (peces cartilaginosos) según las categorías y criterios de la Lista Roja UICN. Los participantes estimaron que 30 especies están amenazadas con desaparecer, y entre ellas 13 están clasificadas con el mayor nivel de amenaza posible, es decir, En Peligro Crítico; ocho están En Peligro y nueve son Vulnerables. Otras 13 especies han recibido la clasificación de Casi Amenazadas, mientras que la falta de información ha llevado a catalogar 18 especies como con Datos Insuficientes. Solo 10 especies se consideran de Preocupación Menor.
La Raya de Malta (Leucoraja melitensis), presente únicamente en el Mediterráneo, ha sido listada En Peligro Crítico. La pesca de arrastre en los fondos es la principal causa del declive en un 80% de la población. El tiburón cerdo (Oxynotus centrina) y tres especies de angelote (Squatina spp.) también están en Peligro Crítico.
La Manta (Mobula mobular), que se encuentra principalmente en el Mediterráneo, se considera En Peligro. Las hembras pueden llegar a medir hasta cinco metros y tienen sólo una cría por embarazo. El gran tamaño y la limitada capacidad de reproducción convierten a las mantas en especialmente vulnerables a la captura y al enredamiento en las redes de pesca, entre las que se encuentran las redes ilegales de deriva.
El marrajo (Isurus oxyrinchus) y el cailón (Lamna nasus), ambos muy valorados por su carne y aletas, han sido clasificados como En Peligro Crítico en el Mediterráneo. El jaquetón de Gilberto o tiburón trozo (Carcharhinus plumbeus) aparece en la lista como En Peligro en la región e incluso la relativamente prolífica tintorera (Prionace glauca) está considerada aquí como Vulnerable a la extinción.
“Nos preocupan especialmente el cailón y el marrajo del Mediterráneo,” advirtió el Dr Alen Soldo de la Universidad de Split en Croacia, experto en tiburones oceánicos que participó en el taller. “Nuestros estudios revelan una presión persistente por parte de la pesca mucho más allá de la capacidad de reproducción de las especies, lo que nos ha llevado a decidir incluirlos en la categoría de mayor amenaza según los criterios de la Lista Roja.”
Sólo una especie, la pailona portuguesa (Centroscymnus coelolepis), tiene mejor estado de conservación en el Mar Mediterráneo, dónde se le considera de Preocupación Menor, que a nivel internacional (Casi Amenazado). Este tiburón se encuentra a profundidades de casi 4.000 metros y está protegido por la prohibición de 2005 de pescar por debajo de los 1.000 metros de la Comisión General de Pesca para el Mediterráneo (GFCM según siglas en inglés).
Existen medidas de protección, pero necesitamos más
La prohibición de pesca en aguas profundas, junto a las prohibiciones de pesca con red de deriva y del cercenamiento de las aletas de tiburón (cortar las valiosas aletas de un tiburón y arrojar el cuerpo al mar) puede ayudar a aliviar parte de la presión que existe sobre los tiburones y rayas del Mediterráneo. Es necesario sin embargo que se apliquen adecuadamente para darle una oportunidad de recuperación a las poblaciones de peces cartilaginosos.
No existen límites de captura para los ejemplares pescados de tiburones y rayas mediterráneos. Ocho especies de tiburones y rayas han sido incluidas en las listas de cuatro convenciones internacionales relacionadas con la conservación de la vida silvestre en el Mediterráneo, pero únicamente tres especies han recibido algún tipo de protección como resultado: el tiburón blanco y el peregrino están protegidos en las aguas de Croacia y de la Comunidad Europea, y Malta y Croacia protegen a la manta.
Esta semana, en Turquía, se espera que los gestores internacionales de pesca discutan los límites de pesca para el cailón y el marrajo durante la reunión anual de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún (ICCAT en inglés), que guía las normas mediterráneas para las especies obtenidas en el marco de la captura del atún.
“Nunca antes los países mediterráneos han tenido más razones ni oportunidades para salvaguardar los tiburones y rayas que sufren tanta presión” comentó Sonja Fordham, Vice Presidente del Grupo Especialista de Tiburones y Director de Políticas para Shark Alliance. “Los responsables de los países deberían prestar atención a las terribles advertencias de este informe y actuar para proteger los tiburones y rayas Amenazados mediante acuerdos regionales de pesca, convenciones internacionales sobre vida Silvestre y legislación nacional. Tal acción es necesaria para cambiar el curso actual hacia la extinción de estos notables animales oceánicos.”
El informe persigue ayudar al desarrollo de políticas para la conservación y el uso sostenible de los peces cartilaginosos mediterráneos y proporciona una serie de recomendaciones con este fin. Es necesario que las organizaciones de conservación y pesca colaboren para garantizar la aplicación de estas medidas con carácter urgente y reducir el declive de tiburones y rayas en la región, así como para garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos – esenciales para las fuentes de sustento de las sociedades mediterráneas.
“Una vez más, la principal preocupación no es hacia cada especie en concreto – sin quitarles su importancia – sino hacia el impacto acumulativo de esta pérdida de biodiversidad,” añadió Annabelle Cuttelod, Coordinadora de la Lista Roja Mediterránea en el Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN. “Estamos observando serios cambios que tendrán grandes consecuencias a lo largo del tiempo en toda la vida animal y, en última instancia, en los medios de vida de la gente del Mediterráneo.”
El Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN está en estos momentos evaluando el estado de conservación de los peces marinos en el Mediterráneo, en colaboración con el Programa de Especies de UICN y la Fundación Turca de Investigación Marina (TUDAV en inglés). Alrededor de 30 expertos están reunidos en Estambul, Turquía del 12 al 16 de noviembre para analizar esta cuestión. |