Versión revisada de marzo de 2004
Este Plan de Acción es una versión revisada del documento que fue analizado y desarrollado aún más por los participantes en el V Congreso Mundial de Parques de la UICN. El trabajo sobre este documento ha incluido las aportaciones hechas por una gran variedad de fuentes y el resultado de amplias consultas antes y durante el Congreso. El proceso ha estado liderado por un Grupo de Trabajo sobre el Acuerdo de Durban y el Plan de Acción de Durban, cuyo presidente ha sido Roger Crofts. La finalización del documento acordado en el Congreso estuvo a cargo de Adrian Phillips, en consulta con Tim Jones y Roger Crofts.
Índice |
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| Introducción | 240 | |
| Resultado 1: | Las áreas protegidas desempeñan cabalmente su función en la conservación de la diversidad biológica | 245 |
| Resultado 2: | Las áreas protegidas hacen una contribución plena al desarrollo sostenible | 252 |
| Resultado 3: | Hay un sistema mundial de áreas protegidas conectadas con los paisajes terrestres y marinos circundantes | 256 |
| Resultado 4: | Las áreas protegidas están administradas eficazmente, y hay un sistema fiable de presentación de informes sobre su gestión | 262 |
| Resultado 5: | Se respetan los derechos de los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y de las comunidades locales en relación
con la conservación de los recursos naturales y la diversidad biológica |
267 |
| Resultado 6: | Las generaciones jóvenes se sienten habilitadas con relación a las áreas protegidas | 271 |
| Resultado 7: | Otros grupos sociales aportan un apoyo significativamente mayor para las áreas protegidas | 273 |
| Resultado 8: | Se alcanzan mejores formas de gobernanza | 277 |
| Resultado 9: | Se obtienen recursos financieros de una cuantía mucho mayor para las áreas protegidas | 279 |
| Resultado 10: | Han mejorado la comunicación y la educación sobre la función y los beneficios de las áreas protegidas | 282 |
| Aplicación del Plan de Acción |
284 | |
El V Congreso Mundial de Parques de la UICN fue un hito para las áreas protegidas. Las colocó en el centro de los esfuerzos internacionales encaminados a conservar la diversidad biológica y promover el desarrollo sostenible. Al elegir como tema «Beneficios más allá de las fronteras», el Congreso reconoció que las áreas protegidas no pueden existir aisladas de las tierras y mares circundantes. Tampoco pueden estar administradas sin tener en cuenta a las comunidades y las actividades económicas que se desenvuelven en su interior y sus alrededores. El Congreso reafirmó el valor inmenso de las áreas protegidas para la sociedad, en el presente y el futuro. Por último, los participantes se comprometieron a colaborar con muchos asociados para aplicar en el futuro un programa más amplio en favor de las áreas protegidas.
Se han hecho muchos progresos desde el IV Congreso Mundial de Parques, de la UICN, celebrado en Caracas en 1992, pero queda mucho más por hacer. En el Recuadro 1, en la página 242, se presenta el balance realizado en 2003.
El mundo necesita urgentemente una red mundial ecológicamente representativa y eficazmente administrada de áreas protegidas. Sin esto, la sociedad desaprovechará los numerosos beneficios que pueden aportar las áreas protegidas, se reducirán las posibilidades de mitigar la pobreza, y disminuirá enormemente la herencia de las generaciones futuras.
En el pasado, la comunidad de las áreas protegidas no trabajó lo suficiente con sus numerosos aliados potenciales. Ahora necesita abrirse hacia el exterior, a la comunidad más amplia de intereses que pueden beneficiarse de la existencia de áreas protegidas bien administradas. El mensaje fundamental del Acuerdo de Durban: Nuestro compromiso mundial para con la población humana y las áreas protegidas de la Tierra se refiere a la necesidad de establecer esas conexiones. El Acuerdo establece un nuevo paradigma para las áreas protegidas y dirige un llamamiento al compromiso y a la acción de todos los involucrados en las áreas protegidas y afectados por ellas. El Acuerdo está apoyado por el Mensaje al Convenio sobre la Diversidad Biológica, también adoptado en Durban.
Para alcanzar los objetivos del Acuerdo se requiere una acción en la que participen muchos interesados directos a nivel mundial, regional, nacional y local. A su vez, esto requiere que se establezcan metas, se vigilen los progresos y se informe al respecto. El Plan de Acción de Durban establece los objetivos y la acción necesaria. El liderazgo de la UICN, y en particular de los miembros de su Comisión Mundial de Áreas Protegidas, será vital para hacer realidad el plan.
| AMP | Área marina protegida |
| CDA | Comisión de Derecho Ambiental |
| CDB | Convenio sobre la Diversidad Biológica |
| CITES | Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres |
| CMAP | Comisión Mundial de Áreas Protegidas |
| CMDS | Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible |
| COP | Conferencia de las Partes |
| CPEAS | Comisión de Política Económica, Ambiental y Social |
| FMAM | Fondo para el Medio Ambiente Mundial |
| NEPAD | Nueva Alianza para el Desarrollo de África |
| SBSTTA | Órgano subsidiario de asesoramiento científico, técnico y tecnológico |
| TILCEPA | Tema sobre las comunidades indígenas y locales, la equidad y las áreas protegidas |
| UICN | Unión Mundial para la Naturaleza |
| UNESCO | Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura |
| WDPA | Base mundial de datos sobre áreas protegidas |
El Plan de Acción de Durban se dirige a todos los que trabajan en áreas protegidas, o cuyas actividades afectan de alguna manera a éstas, independientemente de que hayan asistido al Congreso. Si bien el plan no es un documento intergubernamental, es sí el resultado de una reunión internacional singular de personas y representantes de diversos intereses procedentes de muchos sectores y de todo el mundo. No intenta ofrecer prescripciones detalladas para todas las naciones y todas las áreas protegidas, pero sin embargo ofrece una lista de verificación de las actividades necesarias para aumentar los beneficios que las áreas protegidas pueden aportar a la sociedad, y mejorar su cobertura y gestión. Lo que es más importante, su objetivo es promover la acción.
El Plan de Acción de Durban está organizado alrededor de diez resultados deseados y de metas relacionadas, que reflejan en términos generales los temas principales del Congreso. En relación con cada resultado se identifican los niveles de acción necesarios. La mayor parte de las recomendaciones aprobadas por los participantes en los talleres celebrados en el Congreso Mundial de Parques se indican como referencia en notas al pie de página.
El plan intenta alcanzar dos resultados primordiales, a saber:
Las áreas protegidas desempeñan cabalmente su función en la conservación de la diversidad biológica.
Las áreas protegidas hacen una contribución plena al desarrollo sostenible.
El plan también tiene como objetivo la obtención de ocho resultados más:
Hay un sistema mundial de áreas protegidas conectadas con los paisajes terrestres y marinos circundantes.
Las áreas protegidas están administradas eficazmente, y hay un sistema fiable de presentación de informes sobre su gestión.
Se respetan los derechos de los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y de las comunidades locales en relación con la conservación de los recursos naturales y la diversidad biológica.
Las generaciones jóvenes se sienten habilitadas con relación a las áreas protegidas.
Otros grupos sociales aportan un apoyo significativamente mayor para las áreas protegidas.
Se alcanzan mejores formas de gobernanza.
Se obtienen recursos financieros de una cuantía mucho mayor para las áreas protegidas.
Han mejorado la comunicación y la educación sobre la función y los beneficios de las áreas protegidas.
Las metas propuestas en el Plan de Acción son de dos clases: 15 metas principales y un mayor número de metas complementarias. Se indican una o más metas principales por cada resultado. Éstas son compatibles con las metas aceptadas en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible y por las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, y se prevé que se habrán alcanzado para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN. Se resumen en el Recuadro 2. Las metas complementarias se encuentran a lo largo del documento y tienen diversos plazos para ser alcanzadas.
Para evaluar los progresos realizados en pos de cada una de estas metas principales, la UICN debe establecer un conjunto de indicadores de desempeño y examinar éstos regularmente durante los próximos diez años.
En la medida de lo posible, por cada uno de los diez resultados enumerados más arriba se presenta una lista de acciones recomendadas para lograr las metas. Sin embargo, algunas de ellas se superponen y las repeticiones son inevitables, especialmente entre algunas de las acciones enumeradas en relación con los resultados 1 y 2 y con resultados posteriores.
Los niveles de acción que prevé el plan son los siguientes:
Una acción internacional a nivel intergubernamental a través de las Naciones Unidas y otras instituciones internacionales y a través de convenciones, tratados y acuerdos de otro tipo;
Una acción regional a nivel intergubernamental a través de diversos convenios regionales y otro tipo de arreglos;
Una acción nacional por parte de los gobiernos y otro tipo de interesados;
Una acción local a través de dependencias con autoridad delegada y de la sociedad civil; y
Las buenas noticias...
El número de áreas protegidas y su extensión total se ha duplicado con creces desde 1992. Actualmente hay más de 100.000 áreas protegidas, que cubren 18,8 km2 del globo, o 17,1 km2 (11,5%) de la superficie terrestre del planeta.
Se reconoce que las áreas protegidas son esenciales para la aplicación del Convenio sobre la Diversidad Biológica, y la gestión de muchas de ellas se ha reforzado al amparo de la Convención del Patrimonio Mundial, la Convención de Ramsar y otros programas mundiales y regionales.
Se están aplicando planes regionales y nacionales de acción en materia de áreas protegidas en muchas partes del mundo.
Se ha trabajado mucho para mejorar la eficacia de la gestión de las áreas protegidas.
Se ha destinado una cantidad considerable de nuevos fondos en favor de las áreas protegidas, por ejemplo a través del Fondo para el Medio Ambiental Mundial y el Fondo de las Naciones Unidas.
Los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y las comunidades locales, se ocupan cada vez más de la planificación y la administración de áreas protegidas. Se está reconociendo el valor de muchas formas tradicionales de gobernanza, como también la contribución de las formas tradicionales de conocimiento científico.
Se reconoce mejor la contribución que muchos otros sectores pueden aportar a las áreas protegidas, especialmente el sector privado, ONG y dependencias gubernamentales con autoridad delegada.
Muchas áreas protegidas se han conectado en el marco de importantes iniciativas regionales que involucran redes y corredores ecológicos, y biorregiones.
Varias áreas protegidas se han conectado con buenos resultados más allá de fronteras internacionales, y en algunos casos han aportado una contribución significativa a la paz.
Y las malas noticias...
La mayor parte de las actividades de desarrollo se realizan sin tener en cuenta la utilización sostenible ni la gestión cuidadosa de los recursos naturales y los procesos naturales.
Sigue habiendo altos niveles de pobreza, y ello puede dar lugar a un deterioro de los recursos naturales.
El cambio climático es la amenaza fundamental para la diversidad biológica del mundo y ya está teniendo efectos sobre las especies y los hábitat, el funcionamiento de los paisajes y los ecosistemas y la integridad de muchas áreas protegidas.
Hay grandes lagunas en el sistema mundial de áreas protegidas: muchos sistemas de agua dulce y de alta mar están en gran parte desprotegidos y muchos otros hábitat excepcionales y/o sumamente amenazados requieren protección.
Las especies, los hábitat y los paisajes, así como los sistemas y procesos naturales y la diversidad cultural, de los cuales dependen, están sufriendo daños y fragmentación.
Las corrientes de agua dulce y la calidad de ésta están descendiendo como resultado de desvíos, represas y barreras de otro tipo, la escorrentía agrícola y la contaminación.
La demanda creciente de animales y plantas silvestres, y de sus productos, amenaza no sólo las especies raras y en peligro de extinción, sino también otras anteriormente comunes, incluso en áreas protegidas.
Las especies invasoras foráneas están teniendo efectos cada vez más negativos sobre las especies autóctonas.
Como en todo el mundo es insuficiente la inversión de los gobiernos en las áreas protegidas, éstas a menudo no alcanzan sus objetivos de conservación y sociales.
Los recursos disponibles para las áreas protegidas son insuficientes para satisfacer las necesidades de una gestión profesional, en particular en los países en desarrollo.
Los subsidios y otros instrumentos financieros y arreglos institucionales a menudo tienen efectos negativos sobre la diversidad biológica y las áreas protegidas.
Muchas áreas protegidas existen sólo en los papeles, y no tienen una protección ni una gestión eficaces.
Se necesitan áreas protegidas en las regiones que se encuentran fuera de jurisdicciones nacionales o son de la competencia de órganos intergubernamentales, en particular la Antártica y el alta mar.
Los costos y beneficios del mantenimiento de las áreas protegidas no se comparten equitativamente. A menudo las comunidades locales sufragan la mayor parte de los costos, pero reciben pocos beneficios, mientras que la sociedad en su conjunto obtiene beneficios pero sufraga pocos costos.
Hay demasiado pocas áreas protegidas incorporadas en la planificación del desarrollo, el aprovechamiento de la tierra y otros sistemas de adopción de decisiones en materia de gestión de recursos más allá de sus límites.
Se reconoce poco la función decisiva que las áreas protegidas pueden desempeñar para el desarrollo sostenible; muchos interesados directos consideran que las áreas protegidas imponen barreras a sus actividades y aspiraciones.
Muchas áreas protegidas están aisladas unas de otras, y los nexos ecológicos externos de los cuales dependen suelen carecer de protección legal.
Los costos humanos, sociales y económicos de la pandemia de VIH/SIDA están comenzando a afectar al desarrollo de las áreas protegidas y a la conservación de la diversidad biológica en muchos países en desarrollo.
Los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, las comunidades locales, los jóvenes, los grupos étnicos, las mujeres y otros grupos de interés de la sociedad civil todavía no están suficientemente involucrados en la identificación y la gestión de las áreas protegidas.
En muchos países, las áreas protegidas carecen de un apoyo público amplio y su gestión no se basa en un conjunto de valores, principios y objetivos ampliamente compartidos.
Una acción de las autoridades responsables de áreas protegidas6 que compete a éstas y a otras organizaciones responsables de la planificación y la gestión relacionadas con las áreas protegidas.
En cada uno de estos niveles será necesario actuar a través de asociaciones con varios interesados directos y en cooperación con interesados gubernamentales, estatutarios, privados, sin fines de lucro, comunitarios, de la sociedad civil y empresariales.
Además, se identifica la acción impulsada por la UICN o promovida por ella y se designa el sector responsable de la coordinación dentro de la Unión. Sobre esta base, la UICN debe establecer planes de ejecución más detallados para que la Secretaría, las Comisiones y los Miembros actúen en consecuencia. Estas acciones propuestas deben incorporarse en el Programa para el periodo entre sesiones (2005–2008), que adoptará la UICN en el Congreso Mundial de la Naturaleza que se celebrará en Bangkok (noviembre de 2004).
El Plan de Acción de Durban concluye con una sección en la que se resumen los principales aspectos de la aplicación.
Se fortalece significativamente la función de las áreas protegidas en la aplicación del Convenio sobre la Diversidad Biológica.
Todos los sitios cuya diversidad biológica tiene valor universal sobresaliente están inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.
Se revisa la gestión de todas las áreas protegidas para velar por que éstas ayuden a mitigar la pobreza y no la agraven.
Hay un sistema de áreas protegidas representativo de todos los ecosistemas del mundo.
Todas las áreas protegidas están conectadas en sistemas ecológicos/ambientales más amplios de gestión y protección de los recursos terrestres y marinos.
Todas las áreas protegidas tienen sistemas de gestión eficaces.
Todas las áreas protegidas tienen una capacidad de gestión eficaz.
Todas las áreas protegidas existentes y futuras se establecen y se administran respetándose plenamente los derechos de los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y de las comunidades locales.
En la gestión de todas las áreas protegidas pertinentes participan representantes elegidos por los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y las comunidades locales, de forma proporcional a sus derechos e intereses.
Se establecen y aplican mecanismos participativos para la restitución de las tierras y territorios tradicionales de los pueblos indígenas que se hayan incorporado en áreas protegidas sin el consentimiento libre y fundamentado de éstos.
Hay una participación significativamente mayor de los jóvenes en la gobernanza y la gestión de las áreas protegidas.
Los programas de apoyo a las áreas protegidas dan buenos resultados entre todos los principales grupos de interesados directos.
En todos los países se utilizan sistemas eficaces de gobernanza.
Hay recursos suficientes para identificar, establecer y sufragar los gastos fijos de un sistema mundial representativo de áreas protegidas.
Todos los sistemas nacionales de áreas protegidas están apoyados por estrategias de comunicación y educación.
La diversidad biológica tiene valores económicos, culturales, estéticos, espirituales e intrínsecos. Su conservación eficaz requiere una plena representación mundial de las áreas protegidas dentro de cada ecorregión. Se debe asignar prioridad al cierre de las brechas existentes en el sistema mundial de áreas protegidas mediante la creación de nuevas áreas protegidas y una gestión más eficaz de las existentes. Es imperioso que se intervenga en lugares donde las especies y los hábitat son insustituibles o se hallan ante amenazas inminentes. Para reducir la tasa de pérdida de diversidad biológica, una red eficaz de áreas protegidas debe basarse en un conocimiento suficiente de la distribución de las especies, los hábitat, los ecosistemas y los procesos ecológicos en todas las escalas. Esto requiere planes sistemáticos de conservación e instrumentos de apoyo a la toma de decisiones.
Durante los últimos 30 años o más, la comunidad internacional ha adoptado varias medidas de apoyo a la acción nacional de conservación de la diversidad biológica. Las más importantes son el CDB y la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (Convención del Patrimonio Mundial), que son los ejes principales de la acción recomendada a continuación. Otras medidas importantes son la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (Convención de Bonn), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y la Convención de Ramsar sobre los Humedales, además de muchos acuerdos regionales.
Más recientemente, la 6a Conferencia de las Partes en el CDB (COP6 CDB) estableció la meta ambiciosa de “lograr para el año 2010 una reducción significativa del ritmo actual de pérdida de diversidad biológica, a nivel mundial, regional y nacional como contribución a la mitigación de la pobreza y en beneficio de todas las formas de vida en la tierra”. Esta meta se reiteró en el Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo, adoptado en la CMDS en 2002. La CMDS también respaldó la creación para 2012 de una red representativa de áreas marinas protegidas, lo que significa una contribución fundamental para el logro de la meta de 2010.
Todos estos acuerdos, y la acción nacional relacionada, están apoyados por la Base mundial de datos sobre áreas protegidas (WDPA), mantenida por el Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación, del PNUMA, con el apoyo del Consorcio de la WDPA.
Meta principal 1 – En 2004 el Convenio sobre la Diversidad Biológica adopta un programa de trabajo sobre áreas protegidas que, para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, fortalece significativamente la función de éstas en la aplicación del Convenio
El CDB reconoce la importancia de la conservación in situ de la diversidad biológica mediante el establecimiento de áreas protegidas. Éstas son esenciales para el logro de los tres objetivos del CDB, que son a su vez fundamentales para el desarrollo sostenible. La COP7 CDB, que se celebrará en 2004, prestará una atención especial a las áreas protegidas. Esto ofrecerá una oportunidad importante para adoptar medidas encaminadas a alcanzar las metas y objetivos de diversidad biológica acordados internacionalmente. Entre ellos figura las metas ya adoptada por la COP6.
El V Congreso Mundial de Parques de la UICN adoptó un Mensaje al Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Recomendación V.4, sobre Establecimiento de sistemas integrales y eficaces de áreas protegidas. En ambos textos se prevén metas y medidas necesarias que se señalarán a la atención de la COP7 CDB y que son directamente pertinentes para la Meta principal 1. Esta sección del Plan de Acción de Durban se basa en esos productos.
La Conferencia de las Partes en el CDB debe considerar las siguientes medidas:
Adoptar la meta complementaria consistente en optimizar la representación de la diversidad biológica a través de un sistema mundial representativo y eficazmente administrado de áreas protegidas, que para 2012 estará representado en todas las ecoregiones. Éste deberá: (i) comprender representaciones viables de cada ecosistema terrestre, de agua dulce y marino; (ii) prestar especial atención a los ecosistemas amenazados e insuficientemente protegidos; y (iii) salvaguardar las especies mundialmente amenazadas de extinción conforme a los criterios de la UICN. El establecimiento de un sistema semejante requiere la adopción de las metas relacionadas con ecosistemas y especies enumeradas en el Recuadro 3.
Metas complementarias relacionadas con ecosistemas
Establecer para 2006 un marco mundial común para clasificar y evaluar el estado de los ecosistemas.
Determinar para 2008 metas cuantitativas para cada tipo de ecosistema.
Velar por que, para 2006, los sistemas de áreas protegidas comprendan adecuadamente todos los ecosistemas grandes e intactos que alberguen conjuntos significativos de especies y/o aporten servicios y procesos de ecosistemas.
Velar por que en 2010 estén conservadas las representaciones viables de cada ecosistema amenazado o insuficientemente protegido.
Velar por que, para 2012, haya aumentado la cobertura de los ecosistemas de agua dulce por las áreas protegidas (como se ha propuesto en la recomendación CDB VIII/2).
Asegurar que para 2012 haya una red representativa de áreas marinas protegidas, de conformidad con el Plan de Aplicación de las Decisiones de la CMDS.
Metas complementarias relacionadas con especies
Velar por que, para 2006, todas las especies críticamente amenazadas y en peligro de extinciónque se hallen confinadas en un solo sitio a nivel mundial estén conservadas eficazmente in situ.
Velar por que, para 2008, todas las demás especies críticamente amenazadas y en peligro de extinción a nivel mundial estén conservadas eficazmente in situ.
Velar por que, para 2010, todas las demás especies amenazadas a nivel mundial estén conservadas eficazmente in situ.
Velar por que, para 2010, los sitios que alberguen poblaciones internacionalmente importantes de especies o congreguen y/o tengan especies cuya área de distribución sea restringida estén conservados eficazmente.
Adoptar una meta complementaria consistente en aplicar para 2005 un programa firme, completo y sostenible de aumento de la capacidad en relación con las áreas protegidas, incluido un mecanismo de apoyo a la aplicación.
Adoptar una meta complementaria consistente en establecer, para 2008, el requisito de que el proceso de notificación nacional comprenda información sobre la eficacia de la gestión, y solicitar a la Secretaría que distribuya esa información.
Colaborar con las Partes Contratantes para desarrollar sistemas de evaluación de la eficacia de la gestión que se apliquen para 2010, como meta complementaria inicial, a un 10% de todas las áreas protegidas.
Proporcionar recursos financieros y técnicos nuevos y adicionales a los países en desarrollo, habida cuenta de que el V Congreso Mundial de Parques de la UICN determinó que se requerían US$ 25 000 millones anuales adicionales para establecer y mantener un sistema mundial eficaz de áreas protegidas.
Solicitar al Fondo para el Medio Ambiente Mundial un aumento sustancial del financiamiento para las áreas protegidas en su próxima reposición de fondos.
Reconocer la diversidad de métodos de gobernanza de áreas protegidas, como los de las Áreas Conservadas por Comunidades,7 las áreas conservadas por poblaciones indígenas y las áreas protegidas privadas, y alentar a las Partes a que apoyen esa diversidad.
Promover entre las Partes Contratantes la adopción de buenos principios de gobernanza en relación con las áreas protegidas, como el imperio de la ley, la adopción participativa de decisiones, mecanismos de responsabilización, e instituciones y procedimientos equitativos de solución de controversias.
Indentificar y promover reformas de las políticas de las Partes Contratantes para proporcionar un entorno favorable a una gestión más eficaz de los sistemas de áreas protegidas y a una utilización sostenible de los recursos biológicos en sus paisajes terrestres y marinos circundantes.
Velar por que los pueblos indígenas y móviles y las comunidades locales participen plenamente en el establecimiento y la gestión de áreas protegidas y por que se establezcan mecanismos para garantizar la distribución de los beneficios resultantes de esas áreas.
Promover sinergias entre el CDB y otros acuerdos y procesos mundiales, como la Convención sobre el Patrimonio Mundial, la CITES, la Convención de Ramsar y la Convención de Bonn, así como con iniciativas regionales.
Considerar que el sistema de categorías de la UICN para la gestión de las áreas protegidas es un lenguaje común que facilita la evaluación de la gestión de áreas protegidas y la notificación al respecto (incluso sobre el Objetivo de Desarrollo del Milenio relativo a la sostenibilidad ambiental) y un punto de referencia para establecer normas e indicadores.
Alentar a las Partes Contratantes a que proporcionen a través de la WDPA informes anuales completos, precisos y oportunos sobre sus áreas protegidas.
Adoptar medidas para establecer áreas marinas protegidas fuera de jurisdicciones nacionales, por ejemplo en alta mar y en la Antártida.
Para promover estas y otras acciones, la COP en el CDB debe:
Adoptar, como contribución al logro de la meta establecida en la CMDS para 2010, un riguroso programa de trabajo sobre áreas protegidas que responda a las necesidades identificadas por el V Congreso Mundial de Parques de la UICN, y comprometerse con su aplicación.
Establecer medios eficaces para vigilar y evaluar la aplicación del programa de trabajo propuesto en el marco del CDB en relación con las áreas protegidas y, si la evaluaciónindica que el progreso no es adecuado, considerar la posibilidad de adoptar medidas más exigentes para asegurar que las áreas protegidas puedan contribuir más eficazmente a alcanzar la meta de 2010.
Solicitar al consorcio de instituciones responsables del mantenimiento y de la administración de la WDPA que siga mejorando la calidad de los datos y posibilitando que éstos estén públicamente disponibles y sean accesibles.
La COP del CDB debe colaborar a nivel nacional y local con las Partes Contratantes para contribuir al logro de las metas complementarias arriba enunciadas y, en particular, debe alentar a las Partes Contratantes a que colaboren a nivel regional en lo siguiente:
Formulación de planes de acción regionales para poner en práctica el programa de trabajo del CDB sobre áreas protegidas arriba propuesto a fin de que haya una cobertura representativa y una gestión eficaz de las áreas protegidas en cada continente.
Establecimiento de iniciativas transfronterizas (por ejemplo áreas protegidas transfronterizas y programas, redes e iniciativas internacionales para apoyar su desarrollo) y programas de corredores biológicos multinacionales (por ejemplo el Corredor Biológico Mesoamericano).
Incorporación de los sistemas de áreas protegidas en los programas integrados de gestión de las cuencas fluviales compartidas por más de un Estado.
Prestación de apoyo a los acuerdos regionales de conservación ambiental (por ejemplo, la Convención Africana sobre la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales).
La COP del CDB debe colaborar con las Partes Contratantes a nivel nacional y local para contribuir a alcanzar las metas complementarias arriba enumeradas y, en particular:
Aplicar instrumentos sistemáticos de planificación de la conservación utilizando información sobre las especies, los hábitat y los procesos ecológicos para identificar las brechas existentes en los sistemas nacionales de áreas protegidas; y utilizar esos instrumentos para ayudar a seleccionar nuevas áreas protegidas a nivel nacional.
Utilizar la zonificación y otros procesos de planificación de la gestión para contribuir al diseño y a la mejora de redes integrales de áreas protegidas.
Establecer y aplicar planes y legislación innovadores, con la participación de todos los interesados directos, para conservar la diversidad biológica y los procesos ecológicos en el marco de diversos sistemas de propiedad y usufructo de las tierras y los recursos y más allá de las fronteras nacionales.
Establecer, en el marco del programa de trabajo sobre áreas protegidas propuesto al amparo del CDB, una red internacional de organizaciones de capacitación activas en el aumento de la capacidad.
Mejorar la cobertura de las áreas protegidas incorporando áreas conservadas por comunidades, áreas administradas por comunidades y reservas privadas y de comunidades indígenas en los sistemas nacionales de áreas protegidas, siempre que estas áreas satisfagan las definiciones de área protegida establecidas por la UICN y el CDB.
Asegurar que en las futuras actividades encaminadas a construir sistemas integrales de áreas protegidas se tengan plenamente en cuenta los derechos, intereses y aspiraciones de los pueblos indígenas, así como su deseo de que sus tierras, territorios y recursos estén protegidos para su propia supervivencia social y cultural.
Promover los beneficios socioeconómicos y culturales de las áreas protegidas para fomentar el apoyo a la expansión de las redes nacionales de áreas protegidas.
Incorporar en los planes nacionales y locales de protección de la diversidad biológica el reconocimiento de la contribución de las áreas protegidas al logro de los tres objetivos del CDB y de las metas que ayudan a medir los progresos respecto de éstos.
La COP del CDB también debe exhortar:
A los gobiernos, autoridades locales, donantes y organismos de asistencia para el desarrollo, así como al sector privado y a otros interesados directos, a que presten apoyo financiero para: (i) la expansión estratégica de la red mundial de áreas protegidas; (ii) la gestión eficaz de las áreas protegidas existentes; y (iii) la compensación de los costos asumidos por las comunidades locales.
Al sector privado a que adopte prácticas óptimas que no amenacen ni comprometan ni impidan el logro de las metas arriba enumeradas, y ayude a establecer redes de áreas protegidas.
A los gobiernos a que utilicen otros instrumentos internacionales, como la Convención del Patrimonio Mundial y la Convención de Ramsar sobre los Humedales, para mejorar la protección de las áreas protegidas.
A los gobiernos a que adopten leyes nacionales para cumplir con sus obligaciones dimanantes de las convenciones, con miras a alcanzar las metas complementarias enumeradas más arriba.
Por último, la COP del CDB debe:
Desarrollar medidas apropiadas para ayudar a cada Parte Contratante en el CDB a aplicar el programa de trabajo sobre áreas protegidas propuesto al amparo del CDB y a vigilar los progresos realizados en pos de las metas acordadas.
Establecer, en apoyo del programa de trabajo sobre áreas protegidas propuesto al amparo del CDB, un mecanismo eficaz para medir los progresos realizados hacia el logro de las metas complementarias arriba enumeradas y velar por que haya una financiación adecuada para esto, de conformidad con los artículos 8(m) y 20 del CDB.
Dentro de los límites de su capacidad y recursos, aplicar las medidas acordadas en el programa de trabajo sobre áreas protegidas propuesto al amparo del CDB y compartir la experiencia pertinente.
Acción: prestar a la COP, al Órgano subsidiario de asesoramiento científico, técnico y tecnológico y a la Secretaría del Convenio apoyo y asesoramiento en materia de políticas en relación con la aplicación del artículo 8 del CDB y el desarrollo del programa de trabajo sobre las áreas protegidas propuesto al amparo del CDB. Coordinación: Secretaría de la UICN.
Acción: prestar apoyo a las Partes Contratantes en la aplicación del programa de trabajo sobre las áreas protegidas propuesto al amparo del CDB. Coordinación: Oficinas Regionales de la UICN y Regiones de la CMAP.
Acción: prestar asesoramiento técnico especializado a la COP, al SBSTTA, a la Secretaría y a las Partes Contratantes en el CDB sobre la cobertura, el establecimiento y la gestión de las áreas protegidas, así como sobre el seguimiento de los logros. Coordinación: Secretaría de la UICN.
Meta principal 2 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, todos los sitios cuya diversidad biológica tiene valor universal sobresaliente están inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial
La Convención del Patrimonio Mundial protege el patrimonio cultural y natural del mundo que tiene valor universal sobresaliente. Hay actualmente 149 sitios naturales, 582 sitios culturales y 23 sitios mixtos. Sin embargo, la plena realización del potencial y de la cobertura de la Convención requiere lo siguiente: (i) la identificación y la inscripción de los demás sitios que satisfacen los criterios para ser calificados como parte del Patrimonio Mundial, a pesar de las controversias intergubernamentales existentes en materia de jurisdicción; (ii) un aumento de la capacidad y una gestión eficaz, especialmente en el caso de los sitios del Patrimonio Mundial en Peligro; (iii) prioridad en la asignación de recursos; (iv) un apoyo más amplio; y (v) la abstención, en sitios del Patrimonio Mundial, de toda actividad por parte de los sectores de la minería y la energía, y el respeto máximo de esas áreas por otros sectores.8
El Comité del Patrimonio Mundial debe asignar prioridad al logro de lo siguiente:
Un conocimiento completo de los bienes existentes en el mundo que tengan valores naturales importantes,y que podrían pasar a formar parte del Patrimonio Mundial, entre ellos los biomas terrestres, de agua dulce y marinos del mundo de valor universal sobresaliente, a fin de proceder a una evaluación integral de los bienes que podrían declararse como parte del Patrimonio Mundial.
La identificación de fenómenos fisiográficos, naturales y culturales, mundiales y regionales, incluidas las Rutas del Patrimonio Mundial. Estos servirán como grandes marcos multinacionales para la inscripción de bienes nacionales, en serie y transfronterizos en las listas del Patrimonio Mundial, así como para otras áreas protegidas.
Una evaluación de los costos fijos de la administración de todos los bienes del Patrimonio Mundial.
Una mayor cooperación internacional para ayudar a los países en desarrollo a obtener apoyo técnico y financiero para designar bienes del Patrimonio Mundial de valor universal sobresaliente, administrarlos eficazmente, mejorar la capacidad nacional y fortalecer las instituciones.
Mejores sinergias e integración a nivel internacional, regional, nacional y de sitio con otras convenciones internacionales aplicables a la diversidad biológica y las áreas protegidas, en particular el CDB y la Convención de Ramsar relativa a los Humedales. Se debe priorizar la movilización de recursos y de apoyo técnico.
El desarrollo de mejores mecanismos y directrices para reactivar el seguimiento, incluso mediante la inscripción en la lista del Patrimonio Mundial en Peligro.
La adopción y la aplicación de una estrategia mundial de capacitación de responsables de la gestión del Patrimonio Mundial.
El Comité del Patrimonio Mundial debe fomentar:
El desarrollo de listas provisionales regionalmente armonizadas de bienes que tengan valores naturales y combinados, con miras a su inscripción en listas del Patrimonio Mundial.
El Comité del Patrimonio Mundial debe colaborar con los Estados Partes en la Convención a fin de que:
Se elaboren políticas y legislación nacionales de protección de los bienes del Patrimonio Mundial.
Se adopten más medidas de educación y concientización acerca del Patrimonio Mundial.
El Comité del Patrimonio Mundial y los organismos nacionales deben colaborar con las autoridades responsables de la gestión de los sitios del Patrimonio Mundial a fin de:
Conseguir las aptitudes y los recursos necesarios para mejorar la eficacia de la gestión de los bienes del Patrimonio Mundiales que tengan valores naturales y combinados.
Establecer asociaciones públicas, privadas y comunitarias en beneficio de las comunidades locales afectadas por los bienes del Patrimonio Mundiales.
Acción: prestar apoyo técnico al Comité del Patrimonio Mundial y al Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO para lograr un conocimiento cabal de los demás bienes del mundo que tengan valor natural o combinado y que podrían inscribirse en listas del Patrimonio Mundial. Coordinación: Secretaría de la UICN y CMAP.
Acción: acordar un esquema mundial revisado de subdivisiones biogeográficas como base para examinar las brechas de cobertura del Patrimonio Mundial (y de otras áreas protegidas). Coordinación: CMAP, Tema sobre establecimiento del sistema mundial.
Acción: poner a disposición conocimientos técnicos especializados a fin de mejorar los mecanismos y las directrices para reactivar el seguimiento del listado del Patrimonio Mundial en Peligro. Coordinación: Secretaría de la UICN y CMAP.
Acción: facilitar asesoramiento y conocimientos técnicos especializados sobre todos los aspectos de la identificación, evaluación, gestión y seguimiento de los sitios del Patrimonio Mundial, así como sobre el aumento de la capacidad. Coordinación: Secretaría de la UICN y CMAP.
Aunque a menudo se pasa por alto la contribución de las áreas protegidas, éstas son un componente esencial de los programas ambientales, sociales y económicos acordados en la Cumbre para la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992, y desarrollados ulteriormente en la CMDS, celebrada en Johanesburgo en 2002. Por lo tanto, las áreas protegidas pueden contribuir significativamente a la mitigación de la pobreza, especialmente porque muchas áreas protegidas de países en desarrollo se hallan junto a lugares de residencia de pueblos indígenas y comunidades rurales pobres que tienen mínimo acceso a la salud, la educación y otros servicios.
Sin embargo, esas comunidades a menudo se ven perjudicadas por la presencia de áreas protegidas; por ejemplo, pueden perder acceso a recursos que utilizaban, o padecer los efectos del comportamiento de la fauna silvestre. Es importante corregir las situaciones en las que la carga de las áreas protegidas recae sobre los pueblos indígenas y las comunidades locales, y los beneficios se acumulan a nivel nacional y mundial. Si la escala de la acción se extiende del nivel local a los niveles nacional y regional, es posible reducir la pobreza y obtener mayores beneficios sociales a menor costo y mayores beneficios para la conservación.
En aras de la equidad, además de una gestión más eficaz de las áreas protegidas, deben promoverse mejoras del bienestar humano, tanto materiales como de otro tipo. En particular, debe generarse empleo mediante una utilización sostenible de los recursos naturales, por ejemplo mediante un turismo ambientalmente respetuoso, una pesca sostenible y la ordenación de los recursos hídricos. La finalidad de esta parte del Plan de Acción de Durban es promover una acción que asegure que las áreas protegidas contribuyan a la mitigación de la pobreza y no la exacerben.9
Meta principal 3 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN se revisa la gestión de todas las áreas protegidas para velar por que ayuden a mitigar la pobreza y no la agraven
Las instituciones pertinentes de las Naciones Unidas, junto con las organizaciones miembros a nivel internacional, regional y nacional, deben colaborar para lo siguiente:
Poner el acento en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los resultados de la CMDS, especialmente las metas relativas a la combinación de la mitigación de la pobreza con la reducción de la pérdida de diversidad biológica.
Reconocer la función que pueden desempeñar las áreas protegidas en los componentes sociales, económicos y ambientales del desarrollo sostenible y fomentar, mediante el liderazgo y el apoyo financiero, enfoques integrados y recíprocamente reforzadores de los tres componentes. En particular, debe haber un mayor reconocimiento de la función de las áreas protegidas en la ordenación de cuencas hidrográficas, la restauración de terrenos forestales, el suministro de agua potable y la gestión integrada de los recursos marinos, desde las costas hasta el mar abierto.
Desarrollar medios que permitan extraer valores económicos de las áreas protegidas, para que éstas puedan contribuir mejor al desarrollo sostenible y aportar los recursos necesarios para posibilitar su protección continua.
Velar por que, mediante mecanismos encaminados al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (especialmente grupos de tareas establecidos en el marco del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas), se establezca un marco robusto para integrar la gestión de todas las áreas biológicamente significativas con los procesos de desarrollo en todas las escalas.
Respaldar la Iniciativa Ambiental de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD) mediante la aplicación del Consenso de Durban sobre las Áreas Protegidas de África para el Nuevo Milenio.
Explorar los medios por los cuales las áreas protegidas pueden contribuir a los planes de ordenación integrada de los recursos hídricos establecidos de conformidad con la CMDS y beneficiarse de ellos.
Como parte de los marcos de planificación y programas de acción nacionales y locales, desarrollar para las áreas protegidas planes que no lleven a agravar la pobreza, sino que ayuden a aliviarla; y promuevan en los modelos de producción y consumo cambios favorables a una mayor sostenibilidad. Se debe apoyar la función que pueden desempeñar las áreas protegidas como lugares destinados a proteger y administrar los recursos naturales en pro del desarrollo social y económico, especialmente fomentando una mayor difusión del pago por los servicios ambientales que prestan las áreas protegidas (por ejemplo por el abastecimiento económico y ambientalmente sostenible de agua potable; o por su función como fuentes potenciales de un suministro sostenible de alimentos).
Introducir métodos que permitan reconocer el valor cabal de las áreas protegidas para la actividad económica, el bienestar social y los bienes y servicios ecológicos.
Crear instrumentos económicos para lograr beneficios de desarrollo sostenible de las áreas protegidas.
Incorporar los procesos de las estrategias de reducción de la pobreza como parte de la planificación y la gestión regulares de las áreas protegidas.
Suprimir el reasentamiento de los pueblos indígenas y las comunidades locales, así como el asentamiento forzado de los pueblos indígenas móviles, sin su consentimiento fundamentado previo.
Abstenerse de toda acción de conservación que cause o aumente el empobrecimiento, incluido el empobrecimiento cultural.
Colaborar con empresas, organismos responsables de áreas protegidas y el sector voluntario para desarrollar enfoques intersectoriales del desarrollo sostenible, en los cuales las áreas protegidas sean componentes clave de programas regionales y nacionales de desarrollo sostenible.
Adoptar enfoques multisectoriales de aumento de la capacidad y conseguir recursos para apoyar la función de las áreas protegidas en la mitigación de la pobreza y el desarrollo de las comunidades; el resultado debe consistir en enfoques integrados en los cuales los recursos para otros sectores complementen los utilizados para la conservación de la diversidad biológica, en lugar de generar conflictos.
Integrar la gestión de las áreas protegidas en planes de desarrollo más amplios y velar por que los intereses de la población humana se tengan en cuenta en la planificación y la gestión de las áreas protegidas.
Reconocer que la pandemia de VIH/SIDA está acelerando la utilización no sostenible de los recursos naturales y promover medios de vida alternativos para las comunidades afectadas, incluso empresas que utilicen recursos naturales de manera sostenible.
Adoptar medidas para prevenir o mitigar los conflictos entre los seres humanos y la fauna silvestre en las áreas protegidas y en sus alrededores, incluso mediante el establecimiento de foros y mecanismos de apoyo para intercambiar lecciones y fortalecer las aptitudes de gestión de dichos problemas.10
Elaborar estrategias y medidas para promover la función de las áreas protegidas en: (i) la mitigación de desastres tales como inundaciones, sequías y la contaminación marina y de agua dulce; (ii) la creación de trabajo e ingresos para el área local; (iii) el fomento de la utilización ecológicamente sostenible de los recursos renovables; y (iv) la promoción del poder de decisión de las comunidades locales mediante su participación activa.
Reexaminar todas las políticas y los sistemas jurídicos, incluso los que se refieren a la tenencia de áreas protegidas, las finanzas, las inversiones del sector privado y los arreglos institucionales que perjudican la sostenibilidad o se podrían adoptar para promoverla.
Acción: desarrollar y difundir prácticas óptimas que puedan contribuir a la mitigación de la pobreza en las áreas protegidas, especialmente en relación con la ordenación de los recursos hídricos y los conflictos entre la fauna silvestre y el ser humano. Coordinación: Tema de la CMAP y la CPEAS sobre comunidades indígenas y locales, equidad y áreas protegidas y Tema de la CPEAS sobre medios de vida sostenibles.
Acción: elaborar programas encaminados a fortalecer y mostrar la contribución de las áreas protegidas a la mitigación de la pobreza a través de lo siguiente: la prevención de desastres relacionados coninundaciones, sequías y deslizamiento de terrenos; la promoción de formas de turismo ambientalmente sostenibles en las que participen las comunidades vecinas; y la utilización de fuentes de energía renovables. Coordinación: Tema sobre la equidad y los pueblos, de la CMAP, y Tema sobre medio ambiente y seguridad y Tema sobre medios de vida sostenibles, de la CPAES.
Acción: elaborar y promover las directrices sobre la Categoría VI de la UICN para la gestión de las áreas protegidas para complementar las directrices ultimadas recientemente sobre la Categoría V, demostrando que esa Categoría es potencialmente adecuada para apoyar los objetivos de desarrollo sostenible. Coordinación: nuevo Grupo de Tareas de la CMAP sobre la Categoría VI.
Acción: alentar la utilización de áreas protegidas como ejemplos de modalidades de producción y consumo ecológicamente más sostenibles, mediante lo siguiente:
la determinación de los límites de los sistemas naturales y de su capacidad de carga con respecto a diferentes actividades, tanto dentro como fuera de las áreas protegidas, mediante la aplicación de conocimientos científicos y tradicionales;
el desarrollo de metodologías para asimilar los costos de la producción y el consumo, y la cuantificación de los resultados; y
la promoción de políticas y medidas encaminadas a apoyar modalidades alternativas de producción y consumo.
Coordinación: Secretaría de la UICN.
Acción: promover la protección y la gestión sostenible de la base de recursos naturales para el desarrollo económico y social apoyando:
el desarrollo de programas de gestión de recursos en las escalas apropiadas, incluso en áreas situadas más allá de los límites de las áreas protegidas;
la introducción de métodos que permitan determinar el valor total de las áreas protegidas para la sociedad;
la aplicación de conocimientos tradicionales y de otro tipo en la utilización y la gestión ambientalmente sostenibles de los recursos naturales. La acción se debe concentrar en los recursos agrícolas, silvícolas, pesqueros, turísticos y minerales;
acciones que contribuyan a la reducción del recalentamiento del planeta;
un mayor conocimiento científico de la gestión de los recursos y la adopción de medidas de evaluación de riesgos, incluso la aplicación del principio de precaución; y
el desarrollo, la ejecución y la financiación de programas que aborden los conflictos entre los seres humanos y la fauna silvestre.
Coordinación: Secretaría de la UICN.
En la actualidad hay muchas más áreas protegidas que cuando se celebró el IV Congreso Mundial de Parques de la UICN; cubren un 11,5% de la superficie terrestre del mundo. Éste es un logro significativo de los gobiernos y de otros interesados en todo el mundo. Gran parte de esto obedece a los tratados y programas mundiales (en particular el CDB, la Convención de Ramsar sobre los Humedales, la Convención sobre las Especies Migratorias, la Convención del Patrimonio Mundial y el Programa de la UNESCO sobre el Hombre y la Biosfera), y los acuerdos y programas de acción regionales. No obstante, hay todavía muchas brechas en la red. Muchas especies y ecosistemas clave están insuficientemente representados, y demasiadas áreas protegidas carecen de una base jurídica fuerte, de apoyo político y/o de una ejecución eficaz.
Es motivo de especial preocupación la falta de protección de los sistemas marinos en aguas tanto territoriales como internacionales. Está protegido menos del 1% de los océanos. Ha habido un derrumbe mundial en la pesca, con daños ambientales consiguientes, y se ha peturbado la estructura y la función de los ecosistemas. La CMDS y el CMP han exhortado a la acción para crear muchas más áreas marinas protegidas.11
La Meta principal 4 se ha establecido para responder al reto de desarrollar una red mundial plenamente representativa de áreas protegidas.12
Meta principal 4 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN hay un sistema de áreas protegidas representativo de todos los ecosistemas del mundo
Esta meta debe asegurar que todos los componentes individuales (ecosistemas, especies, hábitat y paisajes) también estén protegidos de conformidad con las metas detalladas relacionadas con ecosistemas y especies arriba enumeradas en el Recuadro 3.
Pero aunque se alcance esta meta, la conservación eficaz de la diversidad biológica no puede mantenerse sólo en áreas de protección aisladas. Seguirá habiendo muchos ecosistemas importantes y especies valoradas fuera de las áreas estrictamente protegidas (Categorías I–IV), algunos en las Categorías V y VI de áreas protegidas, pero la mayor parte se hallarán en ambientes transformados en parte sin ninguna protección oficial. Además, pocas áreas protegidas serán alguna vez lo bastante grandes como para incluir ecosistemas íntegros, y todas las áreas protegidas, independientemente de su tamaño, se verán afectadas por lo que ocurra en su exterior. Las áreas terrestres y acuáticas colindantes de áreas protegidas funcionalmente vinculadas con éstasa menudo atraviesan fronteras de países que tienen diferentes sistemas jurídicos y de gobernanza.
No obstante, muchas áreas protegidas están separadas del ambiente circundante, donde el aprovechamiento de la tierra y las actividades económicas se planifican sin tener en cuenta sus efectos sobre el área protegida, pasando por alto el movimiento de especies, nutrientes y otras corrientes ambientales a través de sus límites. Para abordar esto se requiere un enfoque de la planificación de áreas protegidas a escala de ecosistema o de paisaje. Esto requiere que las áreas protegidas dejen de considerarse como «islas» y se vean como parte de «redes». También significa establecer áreas protegidas dentro de una matriz más amplia de ordenación de tierras y aguas basada en ecosistemas, ambientalmente sensible y apoyada por la integración de consideraciones ambientales en diversas áreas de la política pública. Este es el enfoque por ecosistemas propugnado por el CDB. Hay muchos buenos ejemplos regionales y nacionales de tales iniciativas. Éstos pueden utilizarse como modelos de prácticas adecuadas cuando se construyan conexiones nuevas y se mejoren las existentes.13
Meta principal 5 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, todas las áreas protegidas están conectadas en sistemas ecológicos/ ambientales más amplios de gestión y protección de los recursos terrestres y marinos
El logro de las Metas principales 4 y 5 requiere un enfoque científico sistemático para definir las unidades espaciales (ecosistemas, ecorregiones y biorregiones) e identificar los factores clave (por ejemplo, escasez, rareza, vulnerabilidad y niveles de amenaza). También se necesita tener en cuenta los efectos perturbadores del cambio climático y sus consecuencias. Éstos afectarán al carácter ecológico de muchas áreas protegidas, algunas de las cuales perderán su eficacia, y se requerirán medidas de gestión adaptativa (como el establecimiento de áreas complementarias y sustitutivas y la transferencia y translocación de especies y hábitat).
Las siguientes acciones tienen por objeto alcanzar las Metas principales 4 y 5.
Fomentar un enfoque integrado de los sistemas de planificación de áreas protegidas. Éste debe utilizar la amplia variedad de categorías de la UICN para la gestión de las áreas protegidas, prever la conservación in situ de las especies y los hábitat en todas las escalas, promover la conexión entre las áreas terrestres, costeras y marinas donde sea posible, y reconocer la importancia de todos los interesados directos para afrontar este reto.
Estimular la acción intergubernamental en todos los continentes y océanos para establecer áreas protegidas en los lugares de mayor diversidad biológica, concentrando la atención en las especies y hábitat mal representados en las áreas protegidas existentes, los que hacen frente a las amenazas mayores, y los que contribuyen al desempeño de las funciones particularmente importantes de los ecosistemas.
Dar prioridad a los sistemas de agua dulce, las praderas, los bosques secos tropicales, los mares regionales, las regiones polares y el alta mar. Los grupos de especies que requieren especial atención son las plantas (incluidas plantas inferiores, líquenes y hongos) y los peces (incluidos los tiburones).
Utilizar y vincular los acuerdos, tratados, convenciones y convenios intergubernamentales, así como otros instrumentos internacionales, por ejemplo la Convención del Patrimonio Mundial y el CDB. En el contexto del medio marino, utilizar el Mandato de Yakarta del CDB y los elementos apropiados de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, el Acuerdo de las Naciones Unidas sobre las poblaciones de peces, y las medidas adoptadas en el marco del Sistema del Tratado Antártico.
Desarrollar un sistema conectado, coordinado y coherente de gestión en alta mar, incluidas las áreas protegidas, con la colaboración internacional de las Organizaciones regionales de gestión de la pesca. Esto debe desarrollarse con iniciativas paralelas y complementarias en las aguas costeras y los mares de las zonas económicas exclusivas.
Evaluar las repercusiones mundiales, regionales y nacionales del cambio climático en las áreas protegidas para identificar la ubicación, el tamaño y el diseño apropiados de las áreas protegidas en un mundo más cálido.
En beneficio de las comunidades separadas por fronteras nacionales, crear nuevas áreas protegidas transfronterizas y promover las existentes, incluso corredores de conectividad, para los pueblos indígenas móviles que tradicionalmente han migrado a través de las fronteras.
Meta complementaria: acordar y establecer para2010, en el marco de las convenciones y protocolos ambientales regionales y bajo la jurisdicción de las autoridades responsables de la aplicación de esos instrumentos, sistemas representativos de áreas protegidas (teniendo en cuenta las metas relacionadas con ecosistemas y especies, enumeradas más arriba en el Recuadro 3).
Considerar el establecimiento de nuevos acuerdos a fin de establecer marcos para la cooperación ambiental internacional entre países no amparados por convenciones/protocolos ambientales regionales, dando prioridad a la cooperación transfronteriza en el caso de los mares regionales, las cadenas de montañas y las cuencas hidrográficas/ fluviales compartidas.
Adoptar medidas intergubernamentales para establecer nexos, estrategias y actividades importantes a través de los límites internacionales, a fin de conectar las áreas protegidas con las tierras y mares circundantes, y designar redes de sitios utilizados por especies migratorias. Debe asignarse prioridad a los sistemas naturales muy importantes, como las cuencas y corredores fluviales, las cadenas de montañas, las zonas litorales, los mares costeros, el alta mar y las regiones polares, así como a las especies altamente migratorias para las cuales no bastarán las medidas aplicables solamente a las áreas protegidas.
Conectar las áreas protegidas terrestres y/o marinas a través de las fronteras internacionales y los límites intranacionales para lograr los objetivos y medidas de gestión complementarios.
Respaldar medidas de integración regional que promuevan la armonización de las políticas y la legislación nacionales en materia de gestión de áreas protegidas.
Cada autoridad con jurisdicción pertinente a nivel nacional y subnacional debe:
Elaborar un plan general para sus áreas protegidas, en un marco basado en las regiones biogeográficas y en consulta con todos los interesados pertinentes. La meta complementaria debe consistir en subsanar las deficiencias (incluidas las zonas de alta biodiversidad (“hotspots”) y las biorregiones insuficientemente representadas) en un sistema nacional representativo de áreas protegidas establecido para 2010.
Teniendo en cuenta los nexos ambientales, sociales, culturales y económicos, y en consulta con todos los interesados pertinentes, incluidas las jurisdicciones adyacentes, examinar:
– el alcance y la necesidad de modificar límites, incluso extender las áreas protegidas más allá de los límites existentes;
– medidas de zonificación dentro de las áreas protegidas y en los bordes de éstas; y
– marcos para la conectividad, tales como redes ecológicas y sociales, corredores ecológicos y corrientes de agua dulce.
Restaurar los procesos ecológicos en las áreas degradadas, tanto dentro de las áreas protegidas como en los paisajes circundantes, para velar por la integridad ecológica de las áreas protegidas.
Conjuntamente con los interesados directos (en particular las comunidades indígenas y locales afectadas por iniciativas de conservación o interesadas en ellas), examinar maneras de reconocer, armonizar y conectar, dentro de un sistema general de áreas protegidas, tipos de gobernanza innovadores, tradicionales/consuetudinarios y otros.
Adoptar un marco normativo e incentivos que promuevan la participación activa de las comunidades locales en la custodia de la diversidad biológica.
Adaptar la gestión de áreas protegidas y Áreas Conservadas por Comunidades a las necesidades especiales de las comunidades móviles, incluso mediante la protección de sus derechos de utilización estacional o temporal, preservando la integridad de sus rutas o corredores migratorios y respaldando la utilización móvil donde ésta pueda lograr objetivos de conservación.
Coordinar lo anterior con planes de adaptación nacionales de conformidad con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, a fin de velar por que haya planes de adaptación para las áreas protegidas.
Acción: acordar un esquema mundial revisado de subdivisiones biogeográficas como base para examinar las deficiencias de cobertura de las áreas protegidas (incluidos los sitios del Patrimonio Mundial). Coordinación: CMAP/UICN, Tema sobre establecimiento del sistema mundial.
Acción: establecer en el marco de la CMAP un grupo de tareas sobre planificación de la conservación para orientar a los países acerca del logro de las metas relativas a las áreas protegidas. Coordinación: Comité Directivo Mundial de la CMAP/UICN.
Acción: evaluar la importancia de los grandes cambios mundiales, como el climático, para la identificación y la gestión de las áreas protegidas. Coordinación: CMAP.
Acción: ayudar a las instituciones locales y regionales a que conozcan y apliquen los instrumentos y protocolos internacionales relativos a las áreas protegidas. Coordinación: Centro de Derecho Ambiental de la UICN.
Acción: producir y difundir orientación general sobre mecanismos legales eficaces para el establecimiento y la gestión de las áreas protegidas y proporcionar asesoramiento específico a petición de los interesados. Coordinación: Comisión de Derecho Ambiental de la UICN.
Acción: coordinar a nivel internacional, regional y nacional, actividades de colaboración para examinar el sistema actual de representación, identificar las brechas y formular recomendaciones a las autoridades pertinentes. Debe prestarse una atención especial a los sistemas de agua dulce, las praderas, los mares regionales, el alta mar y las regiones polares, así como a la aplicación de la Estrategia Mundial para la Conservación de las Especies Vegetales. Coordinación: CMAP, Tema sobre establecimiento del sistema mundial.
Acción: desarrollar un sistema abierto de notificación sobre la distribución mundial, la extensión y la situación de las áreas marinas protegidas, que comprenda una amplia difusión de información y el fomento de la participación y la retroalimentación internacionales. Coordinación: CMAP a través de la WDPA y del Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación, del PNUMA.
Acción: promover el establecimiento de áreas marinas protegidas en la región antártica, y aportar conocimientos pertinentes. Coordinación: CMAP.
Acción: Fomentar la elaboración de programas relativos a conexiones en todos los continentes, especialmente a través de fronteras internacionales, utilizando redes de áreas protegidas de diferentes categorías, zonas amortiguadoras y corredores de conexión, por ejemplo en el medio marino, las cuencas y las cadenas de montañas y a lo largo de las rutas de migración importantes (por ejemplo, la ruta de Asia oriental de aves migratorias). Coordinación: Regiones de la CMAP y nuevo Grupo de tareas CMAP/CPEAS/CEL sobre gobernanza, que se ha propuesto.
Acción: recopilar y difundir información sobre métodos de conexión de las áreas protegidas con los paisajes terrestres y marinos circundantes. Coordinación: Grupo de tareas conjunto CMAP/CGE.
Acción: apoyar el establecimiento de una Iniciativa mundial sobre áreas protegidas transfronterizas. Coordinación: Secretaría, y Grupo de tareas de la CMAP sobre áreas protegidas transfronterizas.
Acción: promover el establecimiento de áreas protegidas transfronterizas y de Parques para la paz en todos los continentes y océanos. Coordinación: Regiones de la CMAP apoyadas por el Grupo de tareasde la CMAP sobre áreas protegidas transfronterizas.
Acción: apoyar el examen de los límites de las áreas protegidas donde éstos restrinjan el logro de los objetivos de diversidad biológica. Coordinación: Regiones de la CMAP.
Acción: establecer un nuevo grupo de tareas de la CMAP sobre el sistema de categorías de la UICN para la gestión de las áreas protegidas. Coordinación: CMAP.
Acción: promover la utilización cabal de las categorías de la UICN para la gestión de las áreas protegidas en todo el trabajo de la UICN relacionado con los sistemas de áreas protegidas. Coordinación: Tema de la CMAP sobre eficacia de la gestión y nuevo Grupo de tareas sobre categorías.
Acción: preparar una versión actualizada de las directrices de 1994 sobre las categorías de la UICN para la gestión de las áreas protegidas. Ésta deberá reflejar mejor la interdependencia entre los bienes culturales y naturales, y las diversas modalidades de gobernanza (Áreas Conservadas por Comunidades, tipos relacionados de protección y gestión de los recursos naturales y áreas protegidas pertenecientes a pueblos indígenas y diseñadas y administradas por éstos). Coordinación: nuevo Grupo de tareas de la CMAP sobre categorías.
Acción: elaborar programas sobre: (i) aumento de la capacidad para conocer mejor el sistema de categorías, y (ii) investigación y seguimiento de las repercusiones del sistema. Coordinación: nuevo Grupo de tareas de la CMAP sobre categorías.
Acción: antes de la compilación de la próxima Lista de las Naciones Unidas de Áreas Protegidas, establecer sistemas de verificación y certificación de las categorías de áreas protegidas y ponerlos a prueba en las regiones de la CMAP, especialmente en Europa, con miras a proponer un protocolo para la verificación de las áreas protegidas en relación con las categorías de gestión de la UICN. Coordinación: nuevo Grupo de tareas de la CMAP sobre categorías y Región de Europa de la CMAP.
Acción: considerar la posibilidad de revisar la definición de área marina protegida para facilitar la producción de mejores informes; se debe considerar la posible exclusión de los sitios costeros/litorales que no tengan aguas submareales. La nueva definición debe presentarse en el próximo Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN. Coordinación: Tema de la CMAP sobre el medio marino, conjuntamente con el nuevo Grupo de tareas de la CMAP sobre categorías.
Acción: actualizar la WDPAincorporando todos los sitios que satisfagan la definición de la UICN de área protegida, independientemente de la gobernanza. Coordinación: CMAP a través del consorcio mundial de la WDPA y del Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación, del PNUMA.
No será suficiente completar el sistema mundial de áreas protegidas, sino que también hay que mejorar la salud de las áreas protegidas y la capacidad de administrarlas eficazmente. Se han logrado algunos avances gracias al establecimiento del marco de la CMAP y sistemas asociados sobre eficacia de la gestión. Pero en muchos lugares se deben adoptar y aplicar sistemas de seguimiento y evaluación. En otros se requieren sistemas más integrales, participativos y asequibles y sus resultados se deben utilizar para fundamentar los cambios en los planes y la gestión. Además, deben emprenderse actividades de investigación científica y otra investigación técnica para que haya conocimientos suficientes sobre las tendencias de los indicadores ecológicos, ambientales, sociales, culturales y económicos a fin de que se puedan adoptar decisiones fundamentadas en materia de gestión.
Se debe prestar especial atención a los efectos probables del cambio climático sobre las áreas protegidas y se deben formular y aplicar los planes de acción correspondientes. El valor del conocimiento indígena y tradicional se debe reconocer y utilizar eficazmente en una gestión participativa. Se requiere una comprensión más clara de la manera en que se pueden reconocer plenamente y proteger apropiadamente los valores culturales y espirituales junto con los naturales. Se necesitan nuevos protocolos para evaluar la eficacia y la eficiencia de la gestión en relación con el sistema de categorías de la UICN para la gestión de las áreas protegidas, y para incorporar el mayor reconocimiento de los factores culturales y espirituales en la gestión eficaz de las áreas protegidas. La necesidad de una gestión más eficaz se aborda en la Meta principal 6.
Actualmente, los responsables de la gestión de las áreas protegidas y otros interesados directos a menudo no tienen suficiente conocimientos, aptitudes, capacidades e instrumentos para hacer frente a los retos de los cambios mundiales. En la actualidad, para administrar las áreas protegidas se requieren conocimientos más especializados y más amplios que en el pasado, y las exigencias serán aún mayores en el futuro. Por consiguiente, es prioritario que se fortalezca la capacidad a nivel individual, institucional y social;15 véase más abajo la Meta principal 7.
Meta principal 6 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, todas las áreas protegidas tienen sistemas de gestión eficaces
Evaluar a nivel mundial, mediante el proceso del CDB, la eficacia de la gestión de las áreas protegidas y los mecanismos previstos para la observancia, concentrándose en particular en la pérdida de diversidad biológica, la fragmentación de los hábitat, la destrucción de paisajes, los efectos del cambio climático, la introducción de enfermedades, y otros indicadores fundamentales de la integridad de las áreas protegidas.
Aumentar, con la asistencia de donantes, la capacidad de la gestión de las áreas protegidas para efectuar evaluaciones de la eficacia.
Establecer sistemas cuantificables, verificables y sostenidos de vigilancia y evaluación para determinar el estado de las áreas protegidas y de sus atributos clave, de conformidad con lo desarrollado por la CMAP. Este trabajo debe ser emprendido por los gobiernos nacionales y las dependencias con autoridad delegada, en colaboración con otros interesados directos, y sus resultados se deben utilizar para influir en la planificación y las decisiones en materia de gestión y para evaluar los progresos realizados hacia las metas acordadas.
Poner a disposición de los gobiernos nacionales y dependencias con autoridad delegada recursos destinados a posibilitar que las autoridades responsables de áreas protegidas, incluso las comunidades indígenas y locales y con la participación de éstas, establezcan sistemas de evaluación para mejorar la eficacia de la gestión.
Establecer y aplicar una base legislativa (u otra pertinente y apropiada) para todas las áreas protegidas; este trabajo será realizado por los gobiernos nacionales y dependencias con autoridad delegada, en colaboración con otros interesados directos.
Evaluar las repercusiones del cambio climático y de otros cambios significativos en las áreas protegidas, y la adecuación de los planes de adaptación existentes. Esto requerirá coordinación con los planes de adaptación nacionales de conformidad con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Respaldar la aplicación de sistemas de vigilancia y evaluación acordes con el marco de la CMAP para evaluar la eficacia de la gestión, que sean sostenibles y eficientes en la utilización de los recursos y propicien la participación de otras instituciones y de las comunidades locales. Utilizar los resultados para mejorar todos los aspectos de la gestión, y velar por que esos resultados se pongan a disposición de todos los interesados pertinentes.
Desarrollar políticas y programas de recursos humanos para el personal de las áreas protegidas, incluso programasy normas de reclutamiento, capacitación y desarrollo de profesionales y voluntarios para asegurar que toda la capacidad, las aptitudes y los conocimientos técnicos especializados necesarios estén a disposición de las autoridades responsables de áreas protegidas.
Elaborar programas semejantes para otros interesados pertinentes a fin de que se puedan realizar evaluaciones de conformidad con las normas.
Velar por que quienes se ocupan de la gestión de áreas protegidas utilicen una amplia variedad de conocimientos e información provenientes de fuentes científicas, de gestión, técnicas, comunitarias y tradicionales.
Elaborar programas para generar datos básicos mediante estudios de las áreas protegidas.
Promover la transparencia y la responsabilización mediante el establecimiento de sistemas claros de información, auditoría y contabilidad para cada área protegida.
Velar por que en las regiones afectadas por el VIH/SIDA, la gestión de áreas protegidas incluya programas de educación y concientización/prevención sobre el VIH/SIDA para el personal y las comunidades locales y, donde sea posible, proporcionar asistencia práctica a los afectados.
Desarrollar métodos participativos de acreditación y evaluación de la competencia, para uso de las organizaciones públicas, privadas, indígenas y comunitarias locales en relación con la gestión de las áreas protegidas, incluidas las Áreas Conservadas por Comunidades que satisfacen los requisitos de las definiciones de área protegida establecidas por la UICN y el CDB.
Acción: poner a disposición para los sistemas de vigilancia y evaluación instrumentos participativos de apoyo a la toma de decisiones (incluidos indicadores clave de desempeño) y promover su utilización a fin de mejorar la eficacia de la gestión de las áreas protegidas por todos los interesados directos. Coordinación: Tema de la CMAP sobre mejora de la eficacia de la gestión, conjuntamente con el Grupo de tareas conjuntoCPEAS/CDA sobre gobernanza, y TILCEPA.
Acción: establecer y difundir un protocolo sobre los sistemas de evaluación participativa, apoyado por estudios de casos de enfoques de colaboración eficaces. Coordinación: Tema de la CMAP sobre mejora de la gestión, conjuntamente con el Grupo de tareas conjunto CPEAS/CDA sobre gobernanza y TILCEPA.
Acción: orientar en la selección de sistemas de evaluación de la participación y/o realizar exámenes de los sistemas de evaluación, a petición de los órganos responsables de áreas protegidas y siempre que se disponga de los expertos y los recursos necesarios pertinentes. Coordinación: Regiones de la CMAP, conjuntamente con el Grupo de tareas Mixto CPEAS/CDA sobre gobernanza y con el TILCEPA.
Meta principal 7 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, todas las áreas protegidas tienen una capacidad de gestión eficaz
Promover el desarrollo de un inventario y una base de datos sobre todas las instituciones del mundo especializadas en la capacitación y el aumento de la capacidad de las áreas protegidas. La base de datos también debe incluir el principal material de apoyo al aprendizaje que resulte útil para la gestión de las áreas protegidas.
Establecer y fortalecer una red internacional de organizaciones de capacitación, centros regionales de excelencia y otros interesados en el aumento de la capacidad.
Promover medidas dirigidas específicamente a los encargados de adoptar decisiones en el nivel más alto para mejorar su conocimiento de los valores ambientales, económicos, culturales y sociales y los beneficios de las áreas protegidas.
Mejorar las oportunidades de aprendizaje no convencional (educación a distancia, redes de aprendizaje, capacitación práctica en el empleo, etc.).
Elaborar y aplicar estrategias y directrices nacionales para asegurar un aumento adecuado de la capacidad de todos los interesados directos en las áreas protegidas. Esas estrategias deben incluir programas de capacitación permanente y acciones específicas para promover los procesos participativos, la comunicación, la educación y la concientización del público.
Promover los nexos entre las instituciones de capacitación oficiosas y oficiales para mejorar la eficacia de los procesos de aumento de la capacidad.
Establecer programas de reclutamiento, capacitación y desarrollo profesional continuo paraque las autoridades responsables de áreas protegidas y otros interesados directos pertinentes dispongan de todas las aptitudes y conocimientos técnicos especializados necesarios.
Poner a disposición recursos para el establecimiento, la elaboración y el mantenimiento de programas de desarrollo de voluntarios en relación con la gestión de áreas protegidas.
Promover las condiciones y conseguir los medios necesarios para que los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, las comunidades locales y otros interesados directos locales participen eficazmente en la conservación. La atención se debe concentrar en fortalecer la capacidad de las comunidades para comprometerse eficazmente.
Asegurar que cada área protegida tenga planes y programas de reclutamiento, capacitación y desarrollo profesional continuo de los gerentes y otro personal.
Acción: reconfigurar, actualizar, mantener y poner a disposición una base de datos sobre áreas protegidas accesible para uso de las autoridades responsables de áreas protegidas y otros interesados. Coordinación: Grupo de Tareas de la CMAP sobre gestión de la información.
Acción: fomentar una utilización apropiada y eficaz de la zonificación en las áreas protegidas para que se puedan alcanzar diferentes objetivos de gestión. Compilar y difundir las enseñanzas dimanantes de la aplicación de sistemas de zonificación, incluidos los de las Reservas de Biosfera. Coordinación: Tema de la CMAP sobre eficacia de la gestión.
Acción: transformar el Grupo de tareas de la CMAP sobre capacitación en un Grupo de tareas de la CMAP sobre desarrollo de la capacidad, para orientar la aplicación de las recomendaciones del V Congreso Mundial de Parques de la UICN relativas al desarrollo de la capacidad. Coordinación: Comité Directivo Mundial de la CMAP.
Acción: establecer una “Red de Aprendizaje sobre Áreas Protegidas” (PALNet) por intermedio de la cual los interesados directos de todos los niveles puedan conocer y compartir prácticas óptimas y de ese modo capacitarse para desempeñar una función cabal en la gestión de las áreas protegidas. Coordinación conjunta: Tema de la CMAP sobre capacidad de gestión y Grupo de tareas de la CMAP sobre desarrollo de la capacidad.17
Acción: coordinar un consorcio de organizaciones internacionales, instituciones y centros de capacitación y organizaciones de otro tipo con objeto de: (i) preparar y realizar campañas dirigidas a los encargados de adoptar decisiones de alto nivel para promover la conciencia de que las áreas protegidas y los bienes y servicios que éstas proporcionan son fundamentales para el bienestar de la sociedad en su conjunto; (ii) fomentar la creación de asociaciones entre instituciones de capacitación, organismos encargados de áreas protegidas, el sector privado y organizaciones comunitarias con miras a la preparación y transmisión de una capacitación receptiva; y (iii) promover el establecimiento y el fortalecimiento de redes regionales de instructores e instituciones de capacitación para el desarrollo de la capacidad en materia de gestión de áreas protegidas. Coordinación: Iniciativa Conjunta CMAP/CEC de capacitación y educación.
Acción: establecer normas mundiales genéricas relativas a la competencia del personal de las áreas protegidas, que se puedan adaptar a nivel local, regional y nacional, y promover y posibilitar la utilización de normas y autoevaluaciones en pro de una mayor eficacia y mejor capacitación del personal de las áreas protegidas. Coordinación: Grupo de tareas de la CMAP sobre desarrollo de la capacidad.
Acción: elaborar un plan de trabajo para transformar los enfoques tradicionales actuales de la capacitación y el aumento de la capacidad en enfoques orientados al desarrollo de la capacidad entendido como un proceso de cambio en el que participan los individuos, las instituciones y las sociedades en su conjunto. Coordinación: Grupo de tareas de la CMAP sobre desarrollo de la capacidad.
Acción: establecer un banco de sitios de aprendizaje que funcionen como modelos de prácticas óptimas para fines de capacitación. Coordinación: Grupo de tareas sobre desarrollo de la capacidad.
Acción: identificar en estudios de casos ejemplos de reservas privadas que desempeñen una función complementaria de la del sistema gubernamental de áreas protegidas, y publicar trabajos de asesoramiento basados en esosejemplos. Coordinación: Comité Directivo y Regiones de la CMAP.
Acción: organizar conferencias o seminarios regionales regulares de áreas protegidas sobre creación decapacidad. Coordinación: Regiones de la CMAP.
Acción: formular directrices para fomentar y evaluar el aumento de la capacidad en materia de áreas protegidas. Coordinación: Grupo de tareas de la CMAP sobre desarrollo de la capacidad.
Los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles,18 y las comunidades locales viven en la mayor parte de las regiones del mundo más ricas en diversidad biológica. Su supervivencia física, cultural y espiritual y su bienestar dependen del mantenimiento de una variedad de relaciones con sus tierras, territorios y recursos tradicionales, y de la tenencia segura de los mismos. La comunidad internacional ha reconocido la función vital que desempeñan los pueblos indígenas y las comunidades locales en pro del desarrollo sostenible. Los conocimientos de los pueblos indígenas y las comunidades locales son una parte fundamental de su patrimonio cultural e intelectual, que comprende la gestión de paisajes y recursos naturales, sitios específicos, especies, lugares sagrados y de enterramiento.
Sin embargo, las funciones y conocimientos y el derecho consuetudinario de los pueblos indígenas y las comunidades locales con frecuencia han sido desatendidos o menospreciados por la comunidad de la conservación. Por ejemplo, muchas áreas protegidas se han establecido sin suficiente atención ni respeto hacia los derechos de los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y las comunidades locales, especialmente sus derechos a las tierras, territorios y recursos y su derecho a aceptar libremente las actividades que los afectan. Además, muchos pueblos indígenas han sido expulsados de áreas protegidas establecidas en sus territorios, y ello los ha cercenado de sus tierras y ha menoscabado su integridad cultural. En efecto, los pueblos indígenas y las comunidades locales a menudo han sufragado los costos de las áreas protegidas, pero han recibido pocos beneficios; esto es particularmente verdad en el caso de las mujeres.
Reconociendo que se han cometido y se seguirán cometiendo numerosos errores, y deseando contribuir a la meta del Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, proclamado por las Naciones Unidas, que termina en 2004, el V Congreso Mundial de Parques de la UICN pidió una reevaluación urgente de las políticas que afectan a los pueblos indígenas y a las comunidades locales. Esto se ve reflejado en las tres metas principales indicadas más abajo, que se han establecido para promover una colaboración más eficaz entre las área protegidas y los pueblos indígenas y las comunidades locales, basadas en el reconocimiento de sus derechos.19
Meta principal 8 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, todas las áreas protegidas existentes y futuras se establecen y administran respetándose plenamente los derechos de los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y las comunidades locales
Meta principal 9 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, en la gestión de todas las áreas protegidas pertinentes participan representantes elegidos por los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y las comunidades locales, de forma proporcional a sus derechos e intereses
Meta principal 10 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN se establecen y aplican mecanismos participativos para la restitución de las tierras y territorios tradicionales de los pueblos indígenas que se hayan incorporado en áreas protegidas sin el consentimiento libre y fundamentado de éstos
La COP7 CDB debe asegurar la aplicación del espíritu y de la intención de los artículos 8j, y 10c y de las disposiciones conexas del CDB y colaborar con los pueblos indígenas y las comunidades locales en la elaboración ulterior de los diversos componentes de esas disposiciones.
Como recomienda el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas en su asesoramiento al V Congreso Mundial de Parques de la UICN, los foros internacionales deben velar por que todas las leyes, políticas y programas de trabajo sobre bosques y áreas protegidas garanticen, aseguren y respeten los diversos aspectos de las vidas de los pueblos indígenas, como su vida espiritual y cultural, sus necesidades y su derecho a obtener beneficios, sus derechos sobre las tierras y derechos territoriales, que comprenden derechos sobre sus lugares sagrados, y sus derechos de acceso a los bosques y de control de la gestión de éstos.
El Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Banco Mundial deben velar por que: (i) su proyecto de política revisada sobre los pueblos indígenas sea plenamente compatible con los derechos de los pueblos indígenas; y (ii) las actividades de conservación que financian, incluidas las medidas ambientales de compensación adoptadas en el marco de la política sobre hábitat críticos, respeten los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales y garanticen que los pueblos indígenas gocen de plenos derechos para coadministrar y autoadministrar sus tierras, que puedan obtener beneficios equitativos de la utilización de los recursos naturales, incluido el ecoturismo, y que la legislación nacional reconozca y respete el derecho consuetudinario.
Reconocer los derechos colectivos y consuetudinarios de las comunidades móviles y respetar la integridad de los sistemas de gestión de recursos de los pueblos indígenas móviles.
Reconocer la conservación por las comunidades de pueblos indígenas móviles como un tipo de gobernanza de áreas protegidas siempre que se ajuste a las definiciones de la UICN y del CDB de área protegida, y aprovechar sus instituciones tradicionales y en evolución y sus normas consuetudinarias.
Promover políticas encaminadas a facilitar la movilidad y el comercio transfronterizos de los pueblos indígenas móviles en las áreas protegidas transfronterizas donde han vivido y que han utilizado tradicionalmente.
Aprobar el Proyecto de Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, adoptado en 1994 por la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, de las Naciones Unidas, y ratificar y aplicar eficazmente el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos indígenas y tribales en países independientes, siempre que las personas interesadas así lo deseen.
Reconocer la contribución y la condición de las Áreas Conservadas por Comunidades, y tipos relacionados de protección y gestión de recursos naturales, así como las áreas protegidas pertenecientes a pueblos indígenas, designadas y administradas por éstos, en el marco de los sistemas nacionales de áreas protegidas, siempre que estas áreas satisfagan las definiciones de área protegida establecidas por la UICN y el CDB.
Revisar todas las leyes y políticas de conservación existentes que tengan repercusiones sobre los pueblos indígenas y las comunidades locales, incluidos los pueblos indígenas móviles, y velar por su participación efectiva en ese examen.
Adoptar y aplicar leyes y políticas sobre control de los lugares sagrados de los pueblos indígenas y comunidades locales por ellos mismos, con su participación plena y efectiva.
Reconocer la importancia de la movilidad como parte de un sistema esencial de medios de vida y como modo de vida tradicional pertinente para la conservación en las áreas donde los pueblos indígenas móviles han vivido tradicionalmente.
Preservar y restaurar la integridad de las tierras tradicionales de los pueblos indígenas móviles, incluidas las rutas de migración.
Adoptar y promover métodos de gestión adaptativa que reconozcan la dependencia de los pueblos indígenas móviles respecto de los recursos de propiedad común, y tengan en cuenta su movilidad y sus diferentes modos de vida, medios de vida, derechos en materia de recursos y tenencia, derechos consuetudinarios y escalas dinámicas de aprovechamiento de la tierra.
Respetar, promover e integrar la utilización de los conocimientos e instituciones tradicionales, los derechos consuetudinarios y las prácticas de gestión de recursos de los pueblos indígenas móviles, en colaboración con la corriente principal de la ciencia de una manera complementaria; desarrollar objetivos de conservación comunes; y asegurar que el desarrollo de áreas protegidas y las intervenciones relacionadas se evalúen sobre la base de los conocimientos locales y se apliquen por intermedio de las instituciones de los pueblos indígenas móviles.
Reconocer y garantizar el respeto de los derechos de los pueblos indígenas móviles a la restitución de sus tierras, territorios y recursos, conservados y tradicionalmente ocupados y utilizados sosteniblemente por ellos, que se hayan incorporado en área protegidas sin su consentimiento libre, previo y fundamentado.
Promover el diálogo transcultural y la resolución de conflictos de personas móviles y sedentarias y entre ambas en áreas protegidas y en sus alrededores.
Adoptar medidas, políticas y prácticas que prevean el reconocimiento y el respeto plenos de los derechos de los pueblos indígenas, incluidos los pueblos indígenas móviles, y las comunidades locales respecto de las áreas protegidas; asegurar que se los escuche y respete cuando se adopten decisiones; incorporar los conocimientos, las innovaciones y las prácticas tradicionales; asegurar una distribución equitativa de los beneficios, la autoridad y las responsabilidades; y promover mecanismos de incentivo mutuamente aceptables.
Adaptar la gestión de áreas protegidas y de Áreas Conservadas por Comunidades a las necesidades especiales de las comunidades móviles, incluso a sus derechos de utilización, prácticas de gestión de recursos, derechos estacionales y temporales y corredores de movimiento; apoyar la utilización móvil para alcanzar objetivos de conservación.
Crear y adoptar mecanismos que permitan garantizar una participación significativa de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la designación y gestión de las áreas protegidas.
Con el consentimiento libre, previo y fundamentado de los pueblos indígenas y en consulta con los interesados directos, reconocer la contribución que las Áreas Conservadas por Comunidades, las áreas protegidas oficialmente coadministradas y las áreas protegidas pertenecientes a pueblos indígenas y administradas por éstos pueden aportar al desarrollo de sistemas de áreas protegidas.
Todas las actividades siguientes deben realizarse en plena asociación con los representantes de los pueblos indígenas y las comunidades locales, elegidos por éstos.
Acción: producir y dar a conocer a todas las partes orientaciones y prácticas óptimas sobre la participación de los pueblos indígenas y las comunidades locales en las áreas protegidas, incluso sobre sus funciones en la identificación, el establecimiento y la gestión de áreas, y la utilización de los conocimientos tradicionales. Coordinación: TILCEPA (CMAP/CPEAS).
Acción: establecer mecanismos de apoyo a la promoción de la capacidad de las comunidades locales para colaborar más eficazmente con las autoridades responsables de áreas protegidas. Coordinación: TILCEPA (CMAP/CPEAS).
Acción: prestar apoyo a los pueblos indígenas y las comunidades locales y otras autoridades en relación con las áreas conservadas por la comunidad, áreas coadministradas y áreas protegidas pertenecientes a pueblos indígenas y administradas por éstos. Coordinación: TILCEPA (CMAP/CPEAS).
Acción: prestar asesoramiento sobre la reforma de las leyes, políticas y programas nacionales de conservación para respetar los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales. Coordinación: CMAP/Comisión de Derecho Ambiental.
Acción: nombrar a un Vicepresidente de la CMAP para Asuntos indígenas para que en los programas de la CMAP haya una aportación de alto nivel en respuesta a las inquietudes de los pueblos indígenas y para que mejore la comunicación entre los pueblos indígenas y los interesados en áreas protegidas. Coordinación: Comité Directivo Mundial de la CMAP.
Acción: fortalecer las organizaciones de capacitación y coordinar medidas de capacitación de las autoridades locales sobre los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la cogestión de las áreas protegidas. Coordinación: Grupo de tareas de la CMAP sobre desarrollo de la capacidad.
Acción: proceder a un examen de la Resolución 1.53 del Congreso Mundial de la Naturaleza, sobre Pueblos indígenas y áreas protegidas y de los Principios y directrices sobre pueblos indígenas y tradicionales y áreas protegidas, preparados por UICN/CMAP/WWF en 1999, con la plena participación de personas libremente elegidas por los pueblos indígenas; y, donde sea necesario, enmendar los Principios y directrices de 1999. Coordinación: TILCEPA (CMAP/CPEAS).
Acción: colaborar con el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas y recibir orientación de éste y de su Grupo de trabajo sobre el derecho al consentimiento libre, previo y fundamentado, con miras a preparar para la reunión anual del Foro un informe de la UICN sobre la aplicación de la recomendación del Foro. Coordinación: Secretaría de la UICN.
Acción: elaborar y dar a conocer a todas las partes orientaciones y prácticas óptimas sobre la importancia de una perspectiva de género en la gestión de las áreas protegidas, concentrándose en lo siguiente: (i) un mayor compromiso con el reconocimiento de los conocimientos que las mujeres tienen de los ecosistemas locales; (ii) el reconocimiento y la promoción de las funciones que las mujeres desempeñan en la adopción de decisiones relativas a la gestión de recursos naturales; y (iii) un compromiso especial de aumentar la capacidad de las mujeres pobres para participar como interesados directos clave. Coordinación: TILCEPA (CMAP/CPEAS).
Hasta la fecha, pocos jóvenes han participado en la gobernanza y la gestión de áreas protegidas. Hay una necesidad urgente de que las generaciones más jóvenes participen más en esos cometidos. Su contribución a la adopción de decisiones, la planificación estratégica y la programación es esencial para que las áreas protegidas tengan un futuro sostenible.
Meta principal 11 – Para el próximo Congreso Mundial de Parques de la UICN, hay una participación significativamente mayor de los jóvenes en la gobernanza y la gestión de las áreas protegidas
Desarrollar un cuadro de personalidades internacionales conocidas que ya sean modelos imitados por los jóvenes, para que actúen como embajadores de las áreas protegidas.
Respaldar y dar relieve a la contribución que los jóvenes pueden aportar a la aplicación de convenios internacionales, programas, etc. relativos a las áreas protegidas.
Reconocer, en el nivel internacional más alto, el trabajo de los jóvenes en apoyo de las áreas protegidas.
Incorporar la educación ambiental como un componente fundamental de los programas de estudios en todos los niveles de instrucción, con especial hincapié en la importancia de las áreas protegidas.
Aumentar el apoyo financiero del gobierno a los jóvenes profesionalmente comprometidos con las áreas protegidas, mediante iniciativas de formación de capacidad como pasantías, becas, programas de intercambio e ingreso en instituciones de enseñanza superior.
Identificar a los líderes locales de opinión de la generación más joven e invitarlos a que contribuyan a difundir mensajes de conservación positivos relacionados con las áreas protegidas.