VÍNCULOS DE TIEMPO
El 2005 en acción
Reducción de riesgos de los desastres (anti)naturales, la pobreza y el caos
Enero
Recuperación a largo plazo tras el tsunami
Febrero
Lideramos la resistencia al cambio climático
Marzo
Se afianza la nueva alianza estratégica con el G8
Abril
Labrando el futuro de los ecosistemas y de la sociedad
Mayo
Hay que regar las raíces secas para evitar el hambre masivo
Junio
El medio ambiente y los ODM de las Naciones Unidas
Julio
Aumento de la resistencia frente a las invasiones
Agosto
Amortiguadores para calmar y absorber huracanes
Septiembre
Vínculos entre el futuro de los anfibios y el nuestro
Octubre
Respuesta rápida y colaboración ante terremotos
Noviembre
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Tendiendo puentes en todo el mundo
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Moviéndose al unísono dentro de la sociedad

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Mayo
HAY QUE REGAR LAS RAÍCES SECAS PARA EVITAR EL HAMBRE MASIVO

Considerando que los riesgos de sequía y hambruna están relacionados científica, ecológica y políticamente, nuestra Unión están en una posición única para liderar los esfuerzos en contra de ambas.

Economistas galardonados con el Nobel señalan que las naciones pueden evitar la hambruna mediante el comercio de alimentos dentro y fuera de las fronteras afectadas por la sequía. Pero pocos han estudiado la oferta y demanda de alimentos a escala mundial, vinculando a su vez esa oferta a la disponibilidad de agua.

Junto con otras tres organizaciones, la UICN publicó un análisis estratégico de la situación alimentaria mundial en relación con el agua. Let it Reign: The New Water Paradigm for Global Food Security señala que alimentar al mundo es un problema de agua, y concluye que ‘la seguridad alimentaria en el futuro exige nuevas tácticas de gestión del agua hoy’.

El mundo tendrá 2 000 millones más de habitantes en los próximos veinte años, y cada uno de ellos necesitará 3 000 kcal por día. Ese apetito se traduce en un volumen adicional de agua necesaria para producir esos alimentos: aproximadamente 5 600 kilómetros cúbicos, igual a toda el agua usada actualmente en el mundo.

El informe destaca otras incertidumbres relacionadas: los 40 países más pobres, con la mitad de la población mundial, perderán un quinto de su potencial para cultivar alimentos debido al cambio climático; y las ciudades e industrias consumirán más agua a expensas de la agricultura.

El informe ofrece recomendaciones positivas que concentran la atención en el aumento de la eficiencia y el uso del agua subterránea. Dado que la agricultura de secano produce la gran mayoría de los alimentos del mundo, el uso eficaz del agua subterránea puede satisfacer los requisitos alimentarios de las generaciones futuras sin poner en peligro al medio ambiente.

 

   

 

 

Estudio trascendental vincula la seguridad alimentaria mundial al uso actual del agua.

Se necesitan 5 600 kilómetros cúbicos más de agua.

Las naciones más pobres perderán 1/5 del potencial para cultivar alimentos.