La Unión Mundial para la Naturaleza une
a quienes reconocen la escala y
complejidad de nuestro impacto colectivo
en los recursos naturales del planeta. La
gente sabe que los riesgos están
aumentando y exige soluciones
pragmáticas.
El presente informe mide nuestra
capacidad para ofrecer estas soluciones.
Muestra cómo exploramos las opciones y
ayudamos a tomar decisiones para
transformar nuestras economías y
sociedades. Evalúa nuestra aptitud para
lograr cambios importantes en un mundo
que aún está definiendo su futuro común,
y para conseguir que la relación entre la
gente y la naturaleza siga una trayectoria
sostenible y equitativa.
En esta tarea, nuestros miembros,
comisiones, socios, donantes y secretaría
combinan armoniosamente sus esfuerzos
para conferirnos una autoridad única y
sosegada. Planeamos con la ciencia e
innovamos con esperanza. Durante 2005,
el mundo vio que nuestra Unión:
- Invirtió en Oceanía, abarcando 15%
del planeta y completando nuestra red
mundial de diez oficinas regionales;
- Ingresó al círculo más íntimo de los
órganos decisorios, informando a la
primera reunión de ministros del medio
ambiente y desarrollo en la antesala de la
cumbre del G8;
- Aprovechó su condición única de
Observador en las Naciones Unidas para
vincular los medios de vida a la
conservación de la biodiversidad en la
Cumbre Mundial de la ONU;
- Utilizó su influencia para promover la
gestión sostenible de nuestros recursos
marinos;
- Lanzó lo que será una iniciativa global
de US$300 millones para vincular la
conservación a la reducción de la
pobreza;
- Incluyó a Francia como un nuevo
donante marco, y admitió a 64 miembros
nuevos provenientes de todo el mundo,
entre ellos Trinidad y Tobago;
- Amplió sus alianzas estratégicas con
empresas para reducir el impacto
ambiental negativo de las industrias
extractivas.
Estos logros no llegaron solos. Son el
resultado de un esfuerzo sostenido para
forjar vínculos duraderos entre los
pueblos, que trasciendan las distancias
geográficas y el tiempo.
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