La crisis de la vida silvestre es peor que la crisis económica – dice la UICN

02 July 2009 | International news release

La vida en la Tierra está gravemente amenazada, pese al compromiso de los dirigentes mundiales de invertir la tendencia, según un análisis detallado de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN™.

El estudio de la UICN, que se publica cada cuatro años, aparece inmediatamente antes de la fecha fijada por los gobiernos para evaluar hasta qué punto se lograron los objetivos 2010 de reducción de pérdida de la biodiversidad. El informe de la UICN, Wildlife in a Changing World (La vida silvestre en un mundo cambiante) muestra que no se realizará el objetivo de 2010.

“Cuando los gobiernos toman medidas para reducir la pérdida de biodiversidad, se logran ciertos éxitos de conservación, pero todavía distamos mucho de invertir la tendencia”, dice Jean-Christophe Vié, Director Adjunto del Programa de Especies de la UICN y redactor principal de la publicación. “Es hora de reconocer que la naturaleza es la empresa más grande del planeta, que trabaja para beneficio del 100% de la humanidad – y lo hace gratis. Los gobiernos deberían dedicar el mismo esfuerzo, si no más, a salvar a la naturaleza que a salvar a los sectores económicos y financieros.”

El informe analiza 44.838 species de la Lista Roja y presenta los resultados por grupos de especies, regiones geográficas, y tipos de hábitats, como marino, terrestre y de agua dulce.

Muestra que 869 especies están extintas o extintas en estado silvestre; la cifra asciende a 1159 si se suman las 290 especies en peligro crítico de extinción clasificadas como posiblemente extintas. En total, por lo menos 16.928 especies están amenazadas de extinción. Si se tiene en cuenta que sólo el 2,7% de las 1,8 millones de especies descritas han sido analizadas, esta cifra es una subestimación considerable, pero constituye una fotografía útil de lo que está sucediendo a todas las formas de vida en la Tierra.

Un número creciente de especies de agua dulce han sido evaluadas, proporcionando un mejor panorama de la difícil situación que enfrentan. En Europa, por ejemplo, el 38% de todos los peces están amenazados; en Africa Oriental, el 28%. Motivan este alto nivel de amenaza la gran conectividad de los sistemas de agua dulce, que permite a la contaminación y a las especies invasoras propagarse con rapidez, y el aprovechamiento de los recursos hídricos con poca atención a las especies que en ellos viven.

En los océanos, el cuadro es igualmente sombrío. El informe muestra que una amplia gama de especies marinas sufren pérdidas potencialmente irreversibles a causa de la sobrepesca, el cambio climático, las especies invasoras, el desarrollo costero y la contaminación. Por lo menos el 17% de las 1045 especies de tiburón y de raya, el 12,4% de los meros y seis de las siete especies de tortugas marinas están amenazadas de extinción. Muy visiblemente, 27% de las 845 especies de corales de arrecife están amenazadas, 20% están casi amenazadas y 17% no cuentan con datos suficientes para evaluarlas. Las aves marinas están mucho más amenazadas que las terrestres, con un 27,5% en peligro de extinción, comparado con 11,8% de las terrestres.

“Imagínense las pesquerías sin peces, la explotación forestal sin árboles, el turismo sin arrecifes de coral u otras especies silvestres, los cultivos sin polinizadores”, explica J.C. Vié. “Imagínense el perjuicio para nuestras economías y sociedades si todo ello se perdiese. Todas las plantas y animales que configuran la extraordinaria vida silvestre del planeta tienen un papel específico y aportan bienes esenciales, como alimentos, medicamentos, oxígeno, agua pura, polinización de los cultivos, almacenamiento del carbono y fertilización de los suelos. Las economías dependen completamente de la diversidad de las especies. Las necesitamos a todas, en grandes cantidades. Literalmente, no podemos permitirnos perderlas.”

El informe muestra que cerca de un tercio de los anfibios, más de un ave de cada ocho y aproximadamente una cuarta parte de los mamíferos están amenazados de extinción. En algunos grupos de plantas, como las coníferas y las cicadáceas, la situación es aún peor, con 28% y 52% de especies amenazadas respectivamente. En todos estos grupos, la destrucción de los hábitats, a través de la agricultura, la construcción y la explotación forestal, es la amenaza principal y se extiende por todo el mundo.

En el caso de los anfibios, la quitridiomicosis, una enfermedad causada por un hongo, afecta gravemente a una cantidad creciente de especies, dificultando la acción de conservación. Entre las aves, la mayor cantidad de especies amenazadas se halla en Brasil e Indonesia, pero la mayor proporción de aves amenazadas o extintas se encuentra en las islas oceánicas. Las especies invasoras y la caza son las principales amenazas. Para los mamíferos, la caza insostenible es el mayor peligro, después de la destrucción de hábitats. El impacto es importante en Asia, donde la deforestación avanza también a ritmo acelerado.

"La lectura del informe es deprimente,” dice Craig Hilton Taylor, Director de la Unidad de la UICN encargada de la Lista Roja y co-redactor del estudio. “Nos dice que la crisis de extinción es tan grave como lo creíamos o aún peor. Pero indica también las tendencias que siguen las especies y por ende es una parte esencial del proceso de decisión. De aquí a 2010, la comunidad internacional debería utilizar este informe atinadamente para responder a la situación.”

El cambio climático no es actualmente la amenaza principal a las especies silvestres, pero la situación puede cambiar próximamente, según el informe. Tras examinar las características biológicas de 17.000 especies de aves, anfibios y corales de arrecife, el informe halla que una proporción significativa de las especies que hoy no están amenazadas de extinción son vulnerables al cambio climático. Se cuentan entre ellas el 30% de las aves no amenazadas, el 51% de los corales no amenazados y el 41% de los anfibios no amenazados, todos los cuales tienen rasgos que los vuelven vulnerables al cambio climático.

Los índices de la Lista Roja permiten rastrear tendencias de riesgos de extinción en diversos grupos de especies. Se han calculado nuevos índices, que proporcionan algunos resultados interesantes. Las aves, los mamíferos, los anfibios y los corales muestran una declinación continua, particularmente rápida en el caso de los corales. Se han calculado asimismo dichos índices para especies de anfibios, mamíferos y aves utilizados para alimentos y medicamentos. Los resultados muestran que las especies de aves y mamíferos utilizadas con estos fines están mucho más amenazadas. La disminución de estos recursos tiene un impacto sobre la salud y el bienestar de las poblaciones que dependen directamente de ellos.

“La Lista Roja de la UICN abre una ventana a muchos de los grandes problemas de nuestra época, como el cambio climático, la destrucción de ecosistemas de agua dulce y la sobrepesca”, dice Simon Stuart, Presidente de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN y co-redactor. “Si no tratamos las causas fundamentales de la insustentabilidad de nuestro planeta, los elevados ideales de los gobiernos en materia de reducción de riesgos de extinción no contarán para nada.”

Para leer el informe completo, Wildlife in a Changing World – an analysis of the 2008 IUCN Red List of Threatened Species™ (La vida silvestre en un mundo cambiante – un análisis de la Lista Roja de Especies Amenazadas™ 2008 de la UICN) haga clic aquí. (English) http://data.iucn.org/dbtw-wpd/edocs/RL-2009-001.pdf

Para más informaciones o para concertar entrevistas, sírvase contactar con:

  • Sarah Horsley, Encargada Relaciones Prensa UICN, tel +41 22 999 0127, móvil +41 79 526 3486, sarah.horsley@iucn.org

Notas para los redactores

  • En 2002, casi todos los gobiernos se comprometieron con el objetivo de biodiversidad 2010, “alcanzar una reducción significativa en la actual tasa de pérdida de la diversidad biológica a nivel mundial, regional y nacional como contribución a la mitigación de la pobreza y en beneficio de todas las formas de vida en la Tierra”. La manera en que está formulado este objetivo subraya los motivos por los que debemos cuidar a la naturaleza: su valor utilitario y el hecho de que es esencial para el bienestar humano, pero también su valor intrínseco (estético, espiritual y recreativo).
  • Pese a que hasta el presente sólo se ha evaluado el 2,7% del total de 1,8 millones de especies descritas en el planeta, la Lista Roja de la UICN suministra una instantánea útil de lo que está sucediendo actualmente con las especies y subraya la necesidad urgente de tomar medidas de conservación.
  • La Lista Roja de la UICN tiene una larga historia acreditada como la fuente de información más completa acerca del estado de conservación mundial de las especies vegetales y animales. Se basa en un sistema objetivo de evaluación del riesgo de extinción de las especies. Las especies En peligro crítico, En peligro o Vulnerables se describen colectivamente como amenazadas. La Lista Roja no es un mero registro de nombres y categorías correspondientes de amenaza. Es un valioso compendio de información sobre las amenazas a las que se enfrentan las especies, sus requerimientos ecológicos, los lugares donde viven, y las acciones de conservación para reducir o impedir su extinción.
  • Wildlife in a changing world es un análisis detallado de la Lista Roja y presenta los resultados por grupos de especies y biomas (agua dulce, marinas, terrestres). También explica detalladamente lo que es la Lista Roja, cómo se efectúan las evaluaciones, recalcando los grandes progresos realizados en los últimos años para ampliar la variedad de especies incluidas en la Lista. Un capítulo se dedica a la amenaza creciente representada por el cambio climático. Incluye asimismo un capítulo sobre la región mediterránea, un semillero de biodiversidad amenazado, cuya biodiversidad conocemos mucho mejor desde hace unos años.
  • Las aves son el grupo mejor conocido, con menos del 1% de las especies clasificadas como de “datos insuficientes”, lo que significa que no tenemos suficiente información para determinar si están amenazadas o no. No obstante, en muchos grupos, no podemos saber con exactitud cuál es la situación de una gran proporción de especies y muchas de ellas podrían estar amenazadas: el 47% de las 1045 especies de tiburones y rayas, el 35% de los mamíferos marinos y el 24% de los anfibios carecen de datos suficientes.
  • No todo son malas noticias. Las especies pueden recuperarse con acciones concertadas de conservación. En 2008, se registraron 37 mejoras de estado en mamíferos. Se estima que se evitó la extinción de 16 especies de aves en los últimos 15 años gracias a programas de conservación. La conservación funciona, pero para mitigar la crisis de extinción queda mucho por hacer, y se debe actuar rápido. “Se considera a menudo que los ecologistas son alarmistas, pero debemos seguir alertando a los decisores acerca de los riesgos que conlleva la inacción y la necesidad de abandonar estrategias políticas de corto plazo que se basan sólo en resultados económicos”, explica J.C. Vié. “Como lo muestra la crisis económica y financiera, es preciso escuchar a quienes dan la voz de alerta. Las especies silvestres requieren más atención y nuestra sociedad debe emprender grandes cambios para salvaguardar su propio futuro.”

Citas de organizaciones asociadas

BirdLife International “La Lista Roja de la UICN es una norma de oro para identificar las prioridades de conservación más urgentes”, dice Stuart Butchart. “Este análisis es el más completo publicado a la fecha y ayuda a hacernos entender mejor la escala y complejidad de la actual crisis de biodiversidad, y las medidas que se requieren para enfrentarla.”

Sociedad Zoológica de Londres “Durante nuestras vidas, centenares de especies de aves, mamíferos y anfibios pueden desaparecer a raíz de acciones humanas,” dice Ben Collen. “Los estudios preliminares sobre especies pequeñas como las libélulas, los corales y los cangrejos de agua dulce indican que para ellas el nivel de amenaza puede ser similar o aún mayor. Debemos establecer objetivos claros para revertir estas tendencias y hacer que nuestro legado duradero no sea eliminar a estas pequeñas criaturas que nos brindan grandes beneficios, como la polinización, el ciclo de los nutrientes y la regulación climática.”

Acerca de la publicación
Wildlife in a changing world está disponible en línea en http://data.iucn.org/dbtw-wpd/edocs/RL-2009-001.pdf (English). En agosto habrá una publicación en papel. Una versión francesa estará disponible en el transcurso de este año. Se han preparado ocho fichas de información que resumen las principales conclusiones de los distintos capítulos; están disponibles en inglés, francés y español.
La publicación está compuesta por 7 capítulos ilustrados y 12 apéndices detallados. Incluye una gran cantidad de figuras, mapas y fotografías.

Material fotográfico a continuación. Estas fotografías pueden ser utilizadas únicamente para ilustrar este comunicado de prensa y deben ser acreditadas como se muestra aquí. Para más información puede contactar a sarah.horsley@iucn.org.